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miércoles, 4 de septiembre de 2013

Comunicado de prensa de H.I.J.O.S CAPITAL: BASTA DE MENTIRAS SOBRE LA EX ESMA.


Ante las agresiones y difamaciones recibidas, creemos necesario responder a la nefasta operación política disfrazada de noticia, en la que se nos acusa de haber intentado banalizar las políticas de memoria implementadas en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA).



Desde hace más de 35 años, los organismos de derechos humanos creemos en la política como herramienta para luchar por el juicio y castigo y para mantener viva la memoria para nuestro pueblo. No recuperamos los ex centros clandestinos de detención, tortura y exterminio para hacer un duelo personal. Por eso, estamos convencidos de que los espacios de memoria no nos pertenecen sólo a nosotros: son de todos y todas.
Como H.I.J.O.S., tenemos 18 años de historia y no vamos a permitir que nadie manche nuestro nombre y nuestra reivindicación de la lucha de nuestros padres y madres. Siempre hemos militado por la justicia y hemos reconocido, con profundo respeto, el dolor de los sobrevivientes, como también destacamos a diario el inmenso aporte que hacen en los juicios para que los genocidas estén condenados y presos.
La ESMA fue un centro clandestino de detención, tortura, exterminio y apropiación de niños: eso no está en discusión para ninguno de nosotros. Y hasta que no estén todos los genocidas presos no vamos a parar: vamos a seguir militando por la profundización del juicio y castigo en todo el país.
Vivimos tiempos de cambio que dan lugar a nuevos debates. Si no tuviéramos más de 400 genocidas condenados y más de 1.000 procesados, probablemente no estaríamos discutiendo el rol social que deberían cumplir los sitios de memoria. Es un debate que no pretendemos saldar de un día para el otro. Ni tampoco creemos que sea una discusión sólo de afectados directos, sino del pueblo argentino. Todas las voces son válidas. No hay una única manera de recordar, sentir y reivindicar a nuestros muertos y su lucha.
Las preguntas están abiertas: ¿qué es la memoria? ¿Qué es banalizar la memoria? ¿Memoria es tener sitios de memoria vacíos, sin actividades y con edificios que se caen?
La ex ESMA es un espacio abierto al debate. Los organismos de derechos humanos nos reunimos todas las semanas en un Directorio que siempre está abierto a escuchar las diferentes opiniones y posiciones. El lugar para debatir la memoria no son los estudios de TN y Canal 13, ni de aquellos medios que nunca escucharon al pueblo.
Nuestra posición la exponemos desde nuestro discurso y nuestra práctica. A nosotros tampoco nos fue fácil habitar este lugar, donde también estuvieron nuestros padres y hermanos. Muchos trabajamos ahí en distintas dependencias y, aunque este camino fue complejo, en estos años hemos entendido que nada se podía construir desde la tragedia, que los Espacios de Memoria no son cementerios, que debemos resignificarlos para que desde la alegría de estar vivos y dignos, puedan ser apropiados por el pueblo en su conjunto.
Por eso, para nosotros la memoria es lo que estamos construyendo colectivamente con los 700 trabajadores, los organismos de derechos humanos, los más de 150.000 visitantes al año, el Estado nacional, y el pueblo que decide participar.
No vamos a permitir que se instale un debate falso, no porque nos ofenda a nosotros, sino porque no le sirve a la sociedad. Sabemos que falta que mucha gente conozca el Espacio, entre ellos quienes nos difaman. Por eso, los invitamos a todos a venir al Espacio Memoria, a conocer qué pasa, a debatir lo que queremos que sea, a ver las dimensiones del horror y el potencial de la vida y la memoria.
En la ex ESMA hay 32 edificios y los que fueron lugar específico de cautiverio están preservados. En todo el predio se trabaja en la construcción de la memoria, y en el ex Casino de Oficiales se realizan visitas guiadas todas las semanas, más de 70.000 personas ya lo han visitado y así seguirá siendo. Nada de lo que sucede ahí es secreto u oculto, basta con entrar a la página web (www.espaciomemoria.ar) para saber quiénes estamos ahí, qué hacemos y cómo construimos todos los días.
Lo que fue la ESMA desde el año 2004, a partir de la decisión política de Néstor Kirchner, es el Espacio para la Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos. Como su nombre lo indica, se realizan diferentes actividades que promocionan y defienden los derechos humanos. Ahí, entre otras cosas, funciona la Tecnicatura de Música Popular en el edificio de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, de donde justamente salían los tambores que tanto horrorizaron a dos sobrevivientes. Tamaña paradoja: ese día, los estudiantes estaban ensayando una canción que luego sería presentada en el acto de las Madres, Familiares y Abuelas por el Día del Detenido-desaparecido en el Teatro La Máscara.
Clarín y La Nación instalaron como "noticia" algo que sucede todos los días. Todos los días en el Espacio Memoria se trabaja, se estudia, se debate, se milita, se reúnen los cartoneros de Núñez, se hacen visitas guiadas, talleres para escuelas, actividades de memoria y homenaje, los trabajadores y visitantes almuerzan, toman mate, ríen, lloran, como parte de la vida, que es lo que hoy sucede en el Espacio. Esta operación política es una más de la lista que tienen los monopolios para atacar a las políticas oficiales de Derechos Humanos sostenidas desde hace 10 años.
Hubiéramos preferido ver tantas noticias en esos medios masivos sobre los juicios a los genocidas, la búsqueda de nuestros hermanos apropiados y la de los cuerpos de los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos, sobre el ejemplo mundial que es nuestro país por las luchas populares contra la impunidad y por las políticas de Estado de Memoria, Verdad y Justicia.
NO OLVIDAMOS
NO PERDONAMOS
NO NOS RECONCILIAMOS
H.I.J.O.S. Capital
Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio

Contacto de prensa: 1560199927 / hijos@hijos-capital.org.ar

sábado, 31 de agosto de 2013

Los salarios de hasta 15 mil pesos no tributarán impuesto a las Ganancias.

Por Mariano Osuna.
La compañera Cristina anunció el aumento del piso salarial a partir del que se paga el impuesto a las Ganancias. Ese mínimo será de quince mil pesos. Además se hará efectivo desde el 1 de septiembre un aumento del 20% del mínimo no imponible para los trabajadores que cobren entre 15 mil y 25 mil pesos. Una medida ampliamente en coherencia con un proyecto político que recuperó la patria de aquél no tan lejano 2001. Y no se trata de un Gobierno, se trata de la voluntad de un pueblo que no quiere volver a épocas tan tristes para nuestra Argentina.

El esfuerzo fiscal de casi 4.500 millones de pesos adicionales se financiará con una erogación del Estado y con la creación de un impuesto a la compraventa de acciones que no coticen en Bolsa y al reparto de dividendos. Esto reafirma el rumbo de un país que rompe con las viejas recetas arcaicas que se desmoronan todos los días en Europa. Habla de un Estado que, en medio de la crisis de un modelo mundial que hace ajustes, redobla esfuerzos para consolidar la felicidad de su pueblo (y especialmente en los sectores populares y medios; es decir, ese medio país bajo niveles de pobreza del 2001).

Se introdujo como modificación en el sistema no hacer distinción entre solteros y casados. Y como producto de esa elevación del techo de Impuesto, quienes dejan de pagar ganancias comienza a percibir una asignación familiar (de 3.798.948 chicos cubiertos pasarán a ser 4.664.504 a partir de las nuevas medidas).Todas ellas políticas de Estado profundamente antagónicas con el neoliberalismo que gobernó la Argentina hasta el 2001.

En conclusión vale destacar que no van a pagar impuestos el 89,8 de los trabajadores en relación de dependencia. Es decir, casi nueve de cada diez trabajadores no van a pagar este impuesto. Respecto a los jubilados y los pensionados, no pagarán impuestos el 99,3% (5.975.623)
; es decir que sólo un 0,7% de los jubilados abonarán el impuesto .

Mientras manuales de la política neoliberal y viejos vaciadores de la Argentina (de los que no hay un sólo informe sobre la corrupción y sobre el robo sistemático de nuestra patria) intentan manipular a los vecinos y las vecinas de nuestros pueblo, un Gobierno con la patria al hombro elige seguir haciendo.

Fuente: 
http://www.presidencia.gob.ar/informacion/actividad-oficial/26675-los-salarios-de-hasta-15-mil-pesos-no-tributaran-impuesto-a-las-ganancias

viernes, 30 de agosto de 2013

EL NEOLIBERALISMO VS LA DÉCADA GANADA


   
"No se trata de cambiar de collar, sino de dejar de ser perro"...


Conciencia popular, solidaridad hacia la patria, ruptura de ese individualismo que nos impone una sociedad que nos quiere lejos de la política. Hay una mesa chica manchada de sangre que quiere volver a épocas donde ellos decidían las economías de cada país con la complicidad de cipayos vendepatria.
Memoria de la pobreza, el hambre y la exclusión de nuestros vecinos durante décadas; de la desindustrialización y el vaciamiento de nuestras riquezas; del congelamiento de salarios y la omisión de paritarias; del olvido hacia nuestros jubilados, niños y niñas; la impunidad de los genocidas caminando por las calles y la represión a todos los sectores populares. "Los pactos políticos entre fracciones adversas son siempre de mala fe, aunque (para algunos) sean convenientes" decía John William Cooke.



Una unión democrática (Bancas, especuladores, financistas, empresarios, la sociedad rural, parte de la Iglesia, embajadas extranjeras, fondos buitres, corporaciones mediáticas, judiciales y empresarias) de mercenarios, punteros, buitres, cipayos, vendepatrias, nostálgicos del hambre del pueblo, brujos de la desmemoria, manipuladores de la historia, servidores de las empresas saqueadoras de nuestros recursos, profetas del Odio contra la patria, contra la política, y la capacidad de ser libres.
Del otro lado un proyecto que apareció en la Argentina cuando medio país no comía y los jubilados y los niños eran los más desprotegidos. Hoy con soberanía, solidaridad, Memoria y Justicia Social nos jugamos la Historia.


PATRIA SI, COLONIA NO.

Venceremos!

lunes, 17 de junio de 2013

Un Flaco como cualquier otro.


Por José Pablo Feinmann. 

-Esta nota fue publicada el 31-05-03, una semana después que asuma la Presidencia Nestor-


El Flaco se llama Néstor, como el Presidente. También podría decirse –sin faltar a la verdad– que el Flaco es el Presidente, porque el Flaco, desde el domingo 25 de mayo de 2003, es el Presidente de este país en que todos estamos y también él; nosotros como ciudadanos, él como Presidente. Pero cuando amaneció el 25 el Flaco todavía no era el Presidente. Le tenían que poner la banda, tenía que jurar, saludar a los granaderos, advertirles a los ministros que Dios y la Patria les iban a demandar algo que jamás le demandaron a nadie, así estamos. Entonces, volvemos: empieza el 25 y el Flaco todavía no es Presidente. Para colmo, le hicieron una trampa muy fea, tan fea como podía hacerla el Gran Tramposo, que se bajó del ballottage y lo bajó al Flaco del 70 por ciento al que, cómodo, llegaba. Porque el Flaco, además de Flaco, es alto, de modo que puede llegar al 70 por ciento y hubiera llegado si no fuera porque el Gran Tramposo, que, entre otras calamidades, es muy petiso, no se hubiera bajado, pero se bajó y no hay quién no sepa por qué, el Gran Tramposo se bajó porque cuando sus Amos le dicen “Suba”, él sube, y cuando le dicen “Baje”, él baja, y esta vez le tocó bajar. Tanto, que ya ni petiso es. Tanto, que lo enterraron. Porque de un petiso podrá decirse cualquier maldad menos una: que no ocupa algún espacio en la realidad, que un cacho del ser no le pertenece, por menguado que sea. Al Gran Tramposo, en cambio, nada, tanto lo bajaron que ya no se lo ve. Y creo que somos muchos los que queremos que siga así: ausente de la realidad durante algún tiempo. De aquí a la eternidad, digamos.
Volvemos al Flaco. Que, la sinceridad ante todo, no se había lucido durante la campaña electoral. Le decían mucho lo de Chirolita. Que Duhalde lo chiroleaba. Que era el Chirolita de Duhalde. Cosas así. Y el Flaco hablaba aquí, hablaba allá, hablaba donde podía, pero no lo escuchaban mucho. Para qué lo voy a escuchar al Flaco –pensaban todos–, si abre la boca y habla Duhalde, para eso lo escucho a Duhalde, que, por suerte, habla poco, ya que la juega de Prócer Prescindente o de Presidente en Tránsito. Y uno no escuchaba a nadie, ni a Duhalde ni al Flaco. Sin embargo, el Flaco lo necesitaba a Duhalde (y seguramente lo sigue necesitando, pero ésta es otra cuestión) porque el Gran Jefe Bonaerense tenía lo único que restaba de un país que se llamaba Argentina, tan hecho polvo, tan amainado que sólo le restaba un aparato, el duhaldista. Y ahí se montó el Flaco, ahí puso el pie, encontró un pedazo de la realidad. Lo menos que se le puede pedir a la realidad –se dijo– es que exista, y aquí ya no existe nada. Están los piqueteros y los asambleístas, de acuerdo. Pero los asambleístas existen porque les dejaron de existir los ahorros, no bien vuelvan los ahorros se van los asambleístas. Y los piqueteros existen pero como pura negación, existen como expulsión, marginación, desechos de un podrido sistema que no puede integrarlos. Hacen lo que pueden y lo hacen bien, pero yo, piensa el Flaco, quiero ser Presidente y ver si desde ahí puedo hacer algo por traerlos de nuevo a ese viejo y venerable circuito que ya no existe, el de la producción. De modo que el Flaco se pregunta qué tiene y tiene dos cosas: el frío patagónico y el aparato de Duhalde. Llega con esas dos cosas. Se banca lo de Chirolita y empuja. Por fin, gana. Pero por descarte. Gana porque el Otro, el Gran Embaucador, se va. O sea, el Flaco, que llegó como Chirolita, que llegó por medio de Otro, del Gran Caudillo Bonaerense, gana por defección de Otro, del Gran Embaucador. No soy yo, se dice. Soy un resultado. Llegué por Otro y gané por Otro. Llegué porque Otro me hizo llegar y gané porque Otro decidió huir. Entonces, en esta feroz encrucijada, el Flaco toma la decisión de su vida. Decide inventarse. Sabe, como el hombre sartreano, que es nada. Pero sabe que esa nada le abre el infinito, la tarea vertiginosa de ser sus posibilidades, de elegirse, de darse el ser. El Flaco, entonces, inventa al Flaco. (Que nadie crea, en este punto, que lareferencia a la ontología de Sartre es casual, que surgió porque sí. No, el Flaco es sartreano. Lo es, ante todo, porque tiene que inventarse, elegir, y, eligiéndose, darse el ser. Y también es, el Flaco, sartreano, porque como el Gran Virola francés, el Flaco es el Gran Virola argentino. Se le pianta un ojo. El mismo que al autor de la Crítica de la razón dialéctica, el derecho. Suele creerse que esto es un defecto, una carencia. Pero no, el Virola ve más que el pobre tipo que tiene los dos ojos para el mismo lado. El Virola, con un ojo, ve el Todo. Y con el Otro ve lo que el Todo tiene al Costado. O sea, ve el Todo y su Costado. Que alguien diga si puede ver tanto. Privilegio de pocos ver todo eso, ver el Todo y el Costado. Privilegio de grandes. Como Sartre. Como el Flaco.)
¿En qué momento empieza a inventarse, a crearse, a darse el ser el Flaco? Cuando el Gran Embaucador renuncia. Ahí se pone frente a un micrófono y dice: “Sólo este rostro nos faltaba conocerle: el de la cobardía”. Caramba, qué frase. Algo así no sale del aparato duhaldista. Los aparatos dan muchas cosas. Poder, por ejemplo. Pero no inteligencia, que es, siempre, más que el poder, ya que es su creación y no su mera acumulación burocrática. Después el Flaco va al programa de la Señora que Almuerza. Y la Señora que Almuerza le dice eso tan feo, lo del zurdaje que se viene. Y el Flaco le dice Señora, por esa frase, Señora, murieron treinta mil personas en este país. Y todos empiezan a decir El Flaco es Zurdo, qué Zurdo es el Flaco, qué Zurdaje se viene, cuánta razón tiene la Señora. Pero el Flaco sigue. Es posible conjeturar, aquí, que el Flaco está acostumbrado a que le digan zurdo. 
Ahora es el 25. Y el Flaco hizo venir a cada gente, vea. Gente que, pongamos por caso, si ganaba López Murphy, no venía. Pero ganó el Flaco y vinieron. Fidel, Chávez, Lula, un horror. Una verdadera acumulación de zurdaje. Pero el Flaco los quería tener porque es afecto a los buenos recuerdos y dijo, después, en el discurso, que tenía algunos, algunos buenos recuerdos, el de la plaza del 25 de mayo de 1973, por ejemplo, la de Cámpora, Allende y Dorticós. Y dijo pertenezco a una generación diezmada. Y ahí –los que todavía no se habían dado cuenta, se dieron cuenta para siempre– ¡el Flaco es un Flaco de la Jotapé! El Flaco es un Flaco del setenta. Un Flaco de la izquierda peronista. Y si no, vean esa foto que aparece en los diarios: el Flaco, más flaco que ahora, como declinando en una silla, los brazos cruzados, escucha a dos o tres barbudos, circa 1972, en Río Gallegos, y los dos o tres barbudos son la imagen de la subversión, son perucas de izquierda de los más bravos, y por ahí el único que queda de esa foto es el Flaco, que los mira y aprende, y cree que del peronismo puede salir algo así como el socialismo, mirá vos las cosas en que creía el Flaco, si habrá sido joven, si habrá sido gil, creer eso, creer eso en lo que creyó la generación más revolucionaria de la historia de este país, la más castigada, la diezmada, como dijo el Flaco. Creer eso, creer que de un movimiento político con un general nazi a su frente podía salir la lucha de clases y la liberación nacional. Pero hay que comprender: el Flaco, en esos años, no leía a Uki Goñi sino a Fanon, a Cooke, a Jauretche, a Hernández Arregui. Y hasta, me juego, el Flaco leía la revista Envido, la única revista teórica que hizo la izquierda peronista, escrita, desde adentro, por flacos de la misma edad que el flaco, que eran, en ese entonces, tan flacos como él, y tan jóvenes y tan apasionados. Que eran, sin más, la izquierda peronista. Reducida después –por el canallismo ideológico de tantos canallas– a la mera historia de los Montoneros, y luego a la mera historia de Firmenich y Galimberti. Y luego al desprestigio y a la despolitización. Porque todos lloran por los desaparecidos pero olvidan en qué creyeron y por qué. 
Y por fin, el domingo, el Flaco gana por goleada. Se come la cancha. Se mete a la gente en el bolsillo. Se hace querer. Se crea a sí mismo. Es un flaco como cualquier otro. Cruza hacia el Congreso. Jura. Juega con el bastón. Tiene el saco desabrochado. Y ahí está Lula. Y Castro. Y Chávez. Y el Flaco está feliz. Y con un ojo los mira a todos. Y con el otro, con el sartreano, de costadito la mira a Cristina.

martes, 11 de junio de 2013

Carta abierta a la Corte Suprema de Justicia de la Nación: “Les pedimos que alguna vez se pongan del lado del Pueblo”.

La Asociación Madres de Plaza de Mayo dio a conocer una carta de Hebe de Bonafini al máximo tribunal. “¿Cómo un pueblo puede pensar bien de una Corte Suprema que nunca se pronuncia para el lado de los pobres, de los que más sufrimos?”.




CARTA ABIERTA:
Hace mucho tiempo que las Madres esperamos la justicia. Hace muchos años, para algunos no serán tantos pero para nosotras sí, que venimos luchando por la justicia, exactamente 36 años. Si bien hemos conseguido algunas cosas no son todas las que queremos.
Esta reforma que propone Cristina nos llenó de alegría, nos llenó de satisfacción, nos llenó de sorpresa pero también de responsabilidad, por eso sentimos la necesidad de escribirles a ustedes: a los señores de la Corte Suprema de Justicia, que para nosotros ha sido siempre la Corte Suprema de la Injusticia.
Por eso le pedimos en este momento en donde hay tantas cautelares, en donde hay tanta injusticia, que ustedes alguna vez se pongan del lado del pueblo, no puede ser todo el tiempo del lado de las corporaciones porque eso no nos deja pensar bien de ustedes. No podemos pensar bien de quien siempre está del otro lado ¿Cómo un pueblo puede pensar bien de una Corte Suprema que nunca se pronuncia para el lado de los pobres, de los que más sufrimos? ¿Cómo puede ser que no podamos sentir la justicia en su plenitud como corresponde? ¿Cómo puede ser que la justicia sea siempre para los poderosos, los que más tienen, para los que nos aplastan, nos reprimen y nos golpean?
Señores de la Corte Suprema no la voy a hacer muy larga: en nombre de la Asociación Madres de Plaza de Mayo y los más de 30.000 desaparecidos que dieron su vida por una patria mejor, les pido por favor que alguna vez se pronuncien de nuestro lado para que las Madres empecemos a sentir que alguna vez, aunque sea de a gotitas, que la Corte Suprema está cambiando.
Los saludo a todos los miembros de la Corte Suprema con un grito en mi garganta en donde les digo: Señores, por favor queremos empezar a pensar que ustedes realmente son hombres y mujeres que piensan en la igualdad y en este saludo quiero decirles que tal vez ustedes nunca entendieron a las Madres, no entendieron lo que nos pasó, pero por favor entiéndanos ahora.
Democráticamente:



Hebe de Bonafini
Presidenta Asociación Madres de Plaza de Mayo

lunes, 27 de mayo de 2013

La bruma del indulto. Cuando los asesinos quedaron libres.

Por Osvaldo Soriano*

El indulto presidencial a los conductores y ejecutores de la mayor matanza de la historia argentina es la gran hipoteca que pesa sobre la democracia. Esa afrenta a la justicia, a la ética y la moral abrió las puertas a todos los abusos. Ese era su propósito manifiesto aunque inconfesable. La impunidad, la corrupción, la indiferencia, se instalaron desde entonces como una cerrada bruma sobre la sociedad. La dictadura que adoptó la desaparición de personas como método de gobierno tuvo, por fin, su victoria política.
Ahora es posible cruzarse en las calles con Videla, Astiz, Camps, Massera y los otros. En cualquier whiskería uno puede tropezar con el majestuoso Galtieri. Mario Firmenich esboza, tal vez, su
ingreso a la política posmoderna de borrón y cuenta nueva que le proponía Massera bajo el acicate
de la picana y el submarino.
El mayor daño que Carlos Menem le ha hecho al país es legitimar la idea de que un candidato puede prometer cualquier cosa y hacer otra diametralmente opuesta. Legalidad y legitimidad se han disociado y el Gobierno monta, entre decretazos y contubernios, una estridente simulación democrática. Menem es producto y esencia de la frivolidad farandulesca. Un tipo salido de la pantalla. Un Zelig que se levanta de la mesa de “Polémica en el bar” y entra en nuestras vidas como un mal chiste. Con ese personaje de la picaresca criolla, todavía votado por más de un tercio del electorado, el liberalismo a la violeta llegó a su esplendor latinoamericano y así estamos: desbordados por la corrupción y las leyendas negras, con una clase dominante cada vez más feroz e insaciable, con una Justicia hecha a la medida del sobreseimiento y el cajoneo.
Desde el indulto, que continuaba la política militar de un Alfonsín desesperado, una calma sospechosa se instaló en el país. De un plumazo, el Presidente quebró el endeble equilibrio conseguido en estos años difíciles, convocó a los peores demonios y las recurrentes pesadillas han vuelto a agitar el sueño de los argentinos. Muchos han preferido la bolsa o la vida, el cinismo cobarde a la memoria ardiente. Menem es el ídolo de los que aplaudían de pie a Videla y a Martínez de Hoz. El hombre que mejor interpretó aquello de que la política de despojo necesita ejércitos dispuestos a reprimir, a matar de nuevo si fuera necesario. Extraño destino el del prisionero que perdona a su carcelero y queda cautivo del pasado. Ni siquiera hay excusa católica para ese gesto que fingía grandeza de alma. Lo bendijeron algunos obispos, pero en las Escrituras el Cristo exigía arrepentimiento para conceder el perdón.
Muchas veces Menem se ha sentido tentado de tomar el lugar de Dios. En diciembre de 1990 llamó al diablo, le propuso un pacto siniestro y firmó el perdón de los criminales como si le fuera dado actuar en nombre de la Nación entera. Pensaba que con eso treinta mil desaparecidos se convertirían en una abstracción. Desde entonces, cada crimen, cada atropello a los derechos humanos, parece reclamar tácitos indultos del poder que los incita o los tolera.
Cuando todavía la justicia  universal pide cuentas por los crímenes masivos del nazismo y en las entrañas de la Argentina profunda aparecen ecos de aquella ignominia, el indulto del año noventa suena como una afrenta a quienes no olvidan el pasado porque piensan sobre todo en el futuro.


*Segundo articulo de la colección de publicaciones en reflexión a estos diez años. Publicado en Pagina 12 el 26 de mayo de 1994.

La confesión

VERBITSKY EN ITALIA: DE VIDELA A LOS KIRCHNEr*
Verbitsky expuso en el Palazzo della Ragione de Padua sobre “La Argentina y su tragedia”. El proceso de justicia, de Videla a los Kirchner. El estado de los juicios y el significado de la confesión del ex dictador. Académicos italianos destacaron el impacto global de la política de derechos humanos de Kirchner. Por primera vez desde su fundación en 1222 la universidad donde enseñó Galileo otorga una distinción a un político.


Por Horacio Verbitsky
Desde Padua
Las sucesivas declaraciones del ex dictador Jorge Videla a periodistas argentinos y extranjeros son una involuntaria apología al modelo argentino de transición a la democracia. Videla eligió interlocutores condescendientes que no le repreguntaron en forma detallada sobre sus revelaciones más escandalosas. Pero aún así su testimonio tiene un notable valor político, contradictorio con sus propósitos. Quienes prefieren el modelo sudafricano, en el que se planteó el canje de información por impunidad, sostienen que al abrirse la puerta de la persecución penal, se cierra la de la información sobre los crímenes cometidos. La locuacidad de Videla lo relativiza. No habló al comenzar el proceso, pero lo hizo al concluir, ya condenado a prisión perpetua. En un viaje a Sudáfrica donde me reuní con familiares de detenidos-desaparecidos y con organismos defensores de los derechos humanos, encontré una queja generalizada: es insoportable escuchar en los tribunales el relato minucioso de las torturas sufridas hasta morir por los seres más queridos y después ver cómo los criminales permanecen en libertad. La transición desde el régimen del apartheid a una democracia de un hombre un voto fue exitosa. Pero de poco le sirve a quien ha perdido un hijo, conocer qué dedo le cortaron primero si el que lo deshizo en pedazos termina el relato y se va impune a su casa. Además en Sudáfrica no se alteraron las bases económicas de la dominación y las mayorías no han visto reivindicados sus derechos económicosociales.

El modelo argentino

En la Argentina, en cambio, el proceso de justicia restauró la dignidad de las víctimas, cubrió de ignominia a sus perpetradores y hasta los aisló dentro de las instituciones a las que deshonraron al trocar el sable de San Martín por la picana de Videla. Al día de hoy se han pronunciado 253 condenas y 20 absoluciones (prueba, además, de que los juicios se realizan con respeto por los derechos y garantías de los acusados, cuya culpabilidad debe ser probada). Que al cabo de este largo recorrido, Videla se haya decidido a hablar muestra la superioridad del modelo argentino de transición a una democracia distinta, respetuosa de los derechos humanos y con un rol constitucional para las Fuerzas Armadas, donde además se están revirtiendo las consecuencias socioeconómicas de aquella dictadura. Videla dijo que el fracaso del ex senador Eduardo Duhalde y la reelección de CFK lo convencieron de que no podía seguir ilusionándose con un nuevo pacto de impunidad. Dijo que el gobierno justicialista de 1975 les había dado licencia para matar y que el partido radical apoyaba el golpe, y que la toma del poder no era necesaria para terminar con la guerrilla pero sí para reordenar la economía y disciplinar a la sociedad. Reconoció que el golpe había privado a la dictadura de legitimidad. Admitió que la desaparición de personas fue un eufemismo que se utilizó para enmascarar la eliminación clandestina de 7 u 8 mil personas, porque el mundo no hubiera tolerado su fusilamiento, como ocurrió con las tres últimas ejecuciones de Franco en España. Este es el mismo número de bajas y la misma comparación internacional que el ex general Ramón Díaz Bessone le comunicó a la periodista francesa Marie-Monique Robin, quien lo filmó sin que él lo supiera. Díaz Bessone fue más explícito que su camarada: la reacción que temían era la del Papa. Pero es obvio que Videla piensa en lo mismo, ya que de inmediato destaca la actitud favorable de la Iglesia Católica, su amistad personal con el presidente de su Episcopado de entonces y la importantísima colaboración de los capellanes castrenses, que estaban presentes en todas las unidades y guarniciones de las tres armas. Agregó que también los empresarios apoyaron la masacre y que algunos opinaban que los desaparecidos deberían haber sido diez mil más.

De Alfonsín a Menem

El proceso hasta llegar a la situación presente fue cualquier cosa menos lineal. El presidente Raúl Alfonsín (1983-1989) creó una comisión investigadora sobre la desaparición de personas, la CONADEP, una comisión de la verdad que inspiró muchas otras en el mundo. Una vez que recibió sus conclusiones, promovió el enjuiciamiento de los integrantes de las tres primeras juntas militares, que terminó en diciembre de 1985 con la condena a prisión perpetua de Videla y del jefe de la Armada, Emilio Massera, entre otros. Pero luego de ese fallo y ante el temor de que la justicia continuara con oficiales de rangos inferiores, dictó la primera ley de impunidad, la de punto final, que fijó un exiguo y arbitrario plazo de prescripción de 60 días. Los jueces no aceptaron que se les endilgara la responsabilidad y dentro del plazo previsto procesaron a todos los militares contra los cuales hubiera algún indicio, por tenue que fuera. Cuatro centenares de oficiales fueron citados a indagatoria a partir de febrero de 1987, entre ellos muchos en actividad y con mando de unidades. Esto derivó en el alzamiento carapintada de la Semana Santa de 1987, luego del cual Alfonsín firmó la segunda ley de impunidad, la de obediencia debida, por la cual quedarían excluidos de responsabilidad los oficiales de rango inferior a general y sus equivalentes en las otras fuerzas. Pero esto no fue suficiente.
El presidente Carlos Menem (1989-1999) indultó a todos los condenados y procesados durante el gobierno anterior, incluso a aquellos que habían sido enjuiciados por la decisión política de recuperar las islas Malvinas y por la forma en que condujeron la guerra en la que Gran Bretaña volvió a ocuparlas. Pero tanto Alfonsín como Menem dejaron dos ventanas abiertas, que resultarían de enorme importancia más adelante: en ningún caso incluyeron entre los delitos a perdonar el robo de los hijos de las personas detenidas-desaparecidas ni el saqueo de sus bienes. Las leyes y decretos de impunidad nunca contaron con adhesión mayoritaria en la sociedad. Pero durante los primeros años de la década de 1990 la cuestión pareció olvidada, salvo por la tenaz resistencia de los organismos defensores de los derechos humanos. El tema volvió a la primera plana de los diarios en 1993, cuando Menem pidió al Senado el ascenso de dos oficiales que habían sido denunciados por su actuación en la ESMA, el mayor campo clandestino de concentración de la Marina. Cuando conté en esta columna que esos oficiales estaban acusados de haber participado en el asesinato de un grupo de sacerdotes en una iglesia de Buenos Aires y de la desaparición y asesinato de dos monjas francesas, comenzó un debate público que condujo al rechazo del ascenso por parte del Senado, en un trámite que tuvo amplia difusión pública. Al mes siguiente de la decisión senatorial un hombre se me aproximó en el subterráneo de Buenos Aires y me dijo que había estado en la ESMA. Durante tres meses mantuve una docena de entrevistas con ese hombre, el capitán de la Marina Adolfo Scilingo, en las cuales terminó por confesar que había asesinado con sus propias manos a treinta prisioneros, a quienes arrojó al mar desde aviones militares, luego de atontarlos con una droga. Nunca antes uno de los verdugos había reconocido sus acciones en forma tan explícita. Esto tuvo una enorme repercusión y el 24 de marzo de 1996, al cumplirse veinte años del golpe tuvo lugar una gigantesca movilización popular, que marcó el espectacular regreso de la cuestión reprimida al primer plano de la atención pública.

De la verdad a la justicia

Una de sus consecuencias fue que los hijos de detenidos-desaparecidos se reunieran en una nueva organización, la primera formada por descendientes y no ascendientes de la generación diezmada, ya sin temores ni vergüenza. Otra, que el padre de la detenida-desaparecida Mónica Candelaria Mignone pidiera a la justicia que averiguara qué habían hecho con ella luego de secuestrarla de la casa familiar. Así se llegó a un fallo trascendente de la Cámara Federal de la Capital, que reconoció el derecho de Emilio Mignone a la verdad, al duelo y a la disposición del cuerpo de su hija, y depositó en la justicia el cumplimiento de esa obligación, por más que las leyes de impunidad impidieran castigar a los autores del crimen. Con esa decisión comenzaron los juicios por la verdad, que en poco tiempo se extendieron a todo el país. En octubre de 1998 el juez español Baltasar Garzón ordenó el arresto en Londres del ex dictador chileno Augusto Pinochet y su extradición a Madrid para juzgarlo por crímenes cometidos en Chile contra ciudadanos chilenos. Nacía la doctrina de la jurisdicción universal: en caso de delitos que afectan a toda la humanidad, cualquier país tiene el derecho y el deber de juzgar a los responsables, si su propio país no lo hace. Este aggiornamento de una antiquísima escuela jurídica produjo todo tipo de efectos legales y políticos. En la Argentina el Congreso derogó las leyes de punto final y de obediencia debida, aunque no le alcanzaron los votos para declararlas nulas, con lo cual conservaron efecto ultraactivo. Pero también se reactivaron los juicios por el robo de bebés y fueron detenidos Videla y Massera por ese delito que las leyes de impunidad habían exceptuado de su efecto. Al mismo tiempo avanzaban en distintos puntos del mundo las causas contra militares argentinos por crímenes contra ciudadanos de esas nacionalidades. Scilingo fue condenado en España a prisión perpetua, el mismo castigo que la justicia italiana impuso en diciembre de 2000 a los generales argentinos Carlos Suárez Mason y Santiago Omar Riveros por secuestros y asesinatos cometidos contra ciudadanos italianos residentes en la Argentina. Causas similares avanzaron en la justicia de Francia, Alemania y Estados Unidos.

La nulidad

La suma de estos hechos hizo concebible la anulación de las leyes de impunidad, cosa que el CELS pidió a la justicia cuando se aproximaba el aniversario 25 del golpe de 1976. Tres semanas antes de esa fecha, las leyes de punto final y obediencia debida fueron declaradas inconstitucionales y nulas y se pudieron reabrir los procesos cerrados en 1987. Esas decisiones fueron ratificadas por decenas de jueces y de cámaras de apelaciones en todo el país. Hasta los militares acusados sintieron alivio: preferían un juicio en el país, cerca de sus familiares y de la red de complicidades que los rodeaban antes que un encuentro con jueces y cárceles de España. En los casi cinco años transcurridos desde los arrestos de Videla y Massera hasta las elecciones presidenciales de 2003, por lo menos 115 represores fueron imputados ante la justicia, 19 fueron procesados por distintos tribunales y ocho condenados en primera instancia. Este avance logrado por los organismos defensores de los derechos humanos inquietó a sectores políticos y sociales. El senador Eduardo Duhalde, quien durante esos meses ocupó en forma interina el Poder Ejecutivo, indultó al coronel Mohamed Seineldín y al guerrillero Enrique Gorriarán Merlo, ambos condenados a prisión perpetua, uno por el último alzamiento en el que murieron varios militares, y el otro por el ataque al cuartel militar de La Tablada, donde además de militares y civiles muertos hubo una vez más detenidos-desaparecidos. Estos indultos debían preceder a un fallo de la Corte Suprema, revocando aquellos de primera instancia y de cámara que habían permitido la reapertura de los juicios. El obispo castrense en persona visitó a los jueces de la Corte Suprema para urgirles esa decisión. La denuncia pública de los organismos defensores de los derechos humanos consiguió demorar una vez más su firma. Ante la insistencia de Duhalde con el proyecto de olvido, el presidente electo Néstor Kirchner le pidió que le dejara manejar a él la cuestión. Pero en cuanto asumió tomó como propias las tres banderas de Memoria, Verdad y Justicia sostenidas por los organismos defensores de los derechos humanos. En pocos días demostró que hablaba en serio. Pasó a retiro a la cúpula militar, que intentaba volver a condicionar al sistema político, instó el juicio político a la mayoría automática de la Corte Suprema y, más adelante, desconoció al obispo castrense que justificaba la represión. También promovió la nulidad legislativa de las leyes de punto final y obediencia debida y pidió al Congreso la ratificación del tratado internacional que declara imprescriptibles los crímenes contra la humanidad. En marzo de 2004 ordenó descolgar los retratos de los ex dictadores Videla y Benito Bignone de la galería del Colegio Militar donde se homenajea a sus ex directores. También propició el establecimiento en la ESMA del Museo de la Memoria que reclamaban los organismos. Esta voluntad política expresada de modo tan contundente permitió que en 2005 la Corte Suprema, integrada ya por personas honorables y capaces, ratificara la inaplicabilidad de las leyes de perdón, olvido y silencio, lo cual permitió la reapertura de las causas cerradas en 1987 y el inicio de otras. Según las estadísticas que lleva el CELS, al promediar abril de 2012 se habían pronunciado 253 condenas y veinte absoluciones. Estos porcentajes avalan la seriedad de estos juicios, en los que se respetan el debido proceso y todas las garantías para los acusados, de modo que nadie es condenado sin pruebas contundentes sobre su participación en los crímenes investigados. Por supuesto que para los familiares de las víctimas esto es frustrante y desconsolador, pero este resultado también explicita la diferencia entre estos procesos realizados en democracia y los simulacros de juicio que según Videla se realizaban entre sus subordinados para decidir, sin defensa ni pruebas, quién debía morir. Sólo el 46% de los condenados recibió penas de prisión perpetua; el 32% deberá cumplir entre 16 y 25 años de cárcel; el 21% entre 4 y 15 años y el 1% hasta tres años. Esta dispersión del castigo es una prueba adicional del respeto que se observa por los derechos de los imputados.

Lo que falta

Más allá de la satisfacción legítima por estos avances, queda mucho por hacer y los estudios del CELS señalan dónde están los problemas. Un significativo 58 por ciento de las causas abiertas está en trámite de instrucción; el 21 por ciento ha concluido esa etapa pero esperan ser elevadas a juicio; el 4 por ciento están en juicio en este momento y apenas el 17 por ciento han llegado a sentencia. Pero de este lote de causas con sentencia, el abrumador 73 por ciento no han pasado de la primera instancia; el 16 por ciento han sido confirmadas por la Cámara de Casación y apenas el 11 por ciento por la Corte Suprema. En su excelente discurso de inauguración del año judicial el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, dijo que estos juicios formaban parte del contrato social de los argentinos. Esta apreciable definición hace aún más urgente un cambio de ritmo en las instancias superiores, para que no sigan muriendo testigos e imputados sin que se haya llegado a una sentencia firme.

* Primer articulo de la colección de publicaciones en reflexión a estos diez años . Publicado en Pagina 12, el 22 de abril de 2012.

domingo, 25 de marzo de 2012

Las mujeres, su situación social en Argentina y el Proyecto Nacional y Popular.


Por Lucy Grimalt. Feminista. Integrante de: Multisectorial Todas Con Cristina; La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito; Asoc. Civil Red de Alerta contra el Abuso Sexual Infantil y la Trata de Personas. Fundadora del Foro por los Derechos de la Mujeres. Ex Dip. Provincial Entre Ríos.

Para el movimiento de mujeres en Argentina, con la recuperación de la Democracia en el año 1983 comienza a haber condiciones objetivas para plantear la situación social y política de las mujeres con respeto al modelo familiar, social, económico y político imperante, en un occidente patriarcal.

Antes, durante todo el siglo XX se habían sucedido diferentes luchas reinvidicativas encabezadas por mujeres que rompían el molde de lo establecido, y por ese motivo fueron fuertemente sancionadas socialmente. En 1916, con la aplicación de la Ley Sáenz Peña, que deja a fuera a las mujeres del voto universal, el feminismo entiende el punto de inflexión y se intensificaron las acciones públicas: Alicia Moreau de Justo lidera desde 1918 la Unión Feminista Internacional y Carolina Muzzilli fue la primera mujer socialista que participa en los sindicatos. Julieta Lanteri se presentó a votar a cuanta elección pudo y con este gesto marcó la presencia femenina en las mesas electorales para denunciar la falta de derechos. Carmela Horne de Burmeister fundó en 1932 la Asociación Argentina del Sufragio y en esa misma década llegó a tener 80 mil afiliadas. En 1934, ya se podía votar en el ámbito municipal y provincial, Ema Acosta, del Partido Demócrata de la provincia de San Juan, es la primera legisladora argentina y de América Latina (1)

Esta lucha alcanza su punto máximo, en el momento que en el país gobierna el peronismo -1946/1955-, expresión política de los intereses de las mayorías populares. Es en la figura de Eva Peron que se resume esa intensa lucha por los derechos políticos de las mujeres, en su mensaje radial de 1947 convocando a las mujeres a luchar por los derechos cívicos, y el 23 de septiembre del mismo año con la promulgación de la famosa Ley 13.010 que obliga a las personas de sexo femenino a votar y les da derecho a que sean votadas.

La resistencia de las mujeres a la última dictadura militar 1976-1983, revela con toda su luz y ejemplo para la humanidad y la posterioridad, de lo que son capaces las mujeres organizadas en búsqueda de la verdad y la justicia. La lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, es un antes y un después para la sociedad toda. Es la demostración de la fuerza de la convicción de un colectivo humano, que lucha por todos los derechos humanos de la sociedad en su conjunto.

A partir del año 1983, el movimiento social de mujeres se dá una organización espontánea, sin grandes liderazgo, pero que transversaliza todos los sectores sociales, políticos y económicos. Los cuestionamientos y reclamos por las discriminaciones y falta de oportunidades que sufrían las mujeres, deja de ser solo una expresión de mujeres académicas o profesionales de la clase media. Las mujeres pobres, comienzan a liderar agrupamientos que plantean la desigualdad para acceder a los anticonceptivos y la violencia domestica. En 1985, con el 1º Encuentro Nacional de Mujeres, se inicia un largo camino de lucha y visibilizacion del rol desigual e injusto impuesto a las mujeres, las discriminaciones y violencias sufridas, la negación de derechos humanos básicos. La década maldita de 1990, fue de fortalecimiento del movimiento de mujeres en su lucha, algunos sectores sindicales y políticos reconocen la problemática específica. Pero, las políticas neoliberales que aplicó el menemismo apoyado por la derecha argentina, siendo la jerarquía de la iglesia católica una de las corporaciones más beneficiada; impacto trágicamente entre los mas vulnerables, los que tenían menos derechos, entre esos sectores, LAS MUJERES. La vida de las mujeres se hizo mas sufriente, mas dura por la falta de trabajo que alteró gravemente las relaciones interpersonales al interior de las familias, la educación que antes igualaba oportunidades con los varones ahora decaía en calidad, el problema habitacional se agravó resultando los hogares, refugios sobrepoblados de las nuevas familias que conformaban los hijos que no tenían donde vivir; no había políticas de salud reproductiva para las mas pobres; el embarazo adolescente comenzó a visualizarse como una consecuencia de la falta de proyectos de vida de las y los jóvenes sin oportunidades educativas ni laborales; las violencias en las relaciones de genero se impone en la agenda publica pero el estado no da ninguna respuesta; los crímenes como el de Maria Soledad en Catamarca o los de gatillo fácil encuentra en las movilizaciones encabezadas por mujeres otra forma de denuncia y resistencia –“las marchas de silencio”-.

Es partir del año 2003 cuando comienza a gobernar el Kirchnerismo desde la perspectiva de los derechos humanos, que la situación de las mujeres opera un fuerte cambio estructural. La gestión del Ministro de Salud de la Nación Dr. Gines González García en el gobierno del Pte. Néstor Kirchner es un antes y un después en materia de derechos sexuales y reproductivos en Argentina. La ley existía desde el año 2002, producto de la constante y persistente lucha de las mujeres que logro que el Congreso de la Nación reconociera los derechos en materia de salud reproductiva, pero era necesario la decisión política de que ese derecho efectivamente se cumpliera y llegara a todas las personas que viven en Argentina; a través de diversas medidas como la creación del programa nacional de salud sexual y procreación responsable, de la asistencia de nación distribuyendo anticonceptivos de manera gratuita a todas las provincia. De esta manera se hizo efectivo un derecho, que marcó un cambio cultural en la sociedad argentina inigualable, que siguió en ese sentido con la ley y todas las disposiciones sanitarias para la contracepción quirúrgica – Ligadura de trompas y vasectomía – siempre garantizando la gratuidad en los hospitales públicos del país.

La brecha laboral con los varones, se empezó a reducir en término de oportunidades laborales en trabajos mejor remunerados y por fuera de los tradicionales del sector de servicio. En el gabinete nacional se dieron designaciones que significaron una reivindicación al reclamo feminista de igualdad de oportunidades en todas las actividades, en el Ministerio de Economía con Felisa Micelli o en Defensa con Nilda Garré, fueron también una muestra del cambio de época. Hoy, la deuda sigue siendo la paridad de genero en el gabinete nacional.

Si bien ya existía la ley, solo un gobierno convencido del respeto a los derechos humanos instrumentaría el dispositivo necesario para que las trabajadoras domesticas, comenzaran a estar registradas y cubiertas por la seguridad social. Este sector laboral explotado y humillado a lo largo de la historia con la discriminación de género y clase más notable eran “las chinitas”. De 50.000 empleadas domestica se pasó a 350.000 registros en menos de cuatro años.

Las políticas de inclusión social, impactaron favorablemente en los sectores más desprotegidos, y LAS MUJERES, fueron las que experimentaron un cambio positivo en sus vidas. La existencia de trabajo contribuyó claramente a disminuir la carga familiar que significó en su punto más álgido durante la crisis del 2001 ser las grandes sostenedoras de la vida cotidiana como jefas de hogar o no para las estadísticas de entonces.

La batalla cultural por incorporar a la lectura de la realidad también la perspectiva de género, fue en este período clave. La ley de educación sexual integral del año 2006 y los esfuerzos de gobierno nacional para consensuar su implementación con las provincias, en su mayoría con un fuerte acerbo conservador por parte de casi toda su dirigencia política, empresarial, económica y religiosa; ha sido y es fundamental para establecer bases de dignidad para las mujeres a partir de remover prejuicios que establecen situaciones de privilegios en su detrimento.

En el Gobierno de Cristina Fernández, los objetivos de la lucha del feminismo se instalan definitivamente a partir de políticas de promoción de derechos y reconocimiento de que el tema de las violencias hacia las mujeres, no es solamente en el ámbito privado, sino que ocurre también en el ámbito publico. Se legisla y se instrumenta políticas para sancionar y prevenir las violencias en el ámbito doméstico, laboral, institucional, en salud, en los medios de comunicación. La trata de persona, y todo el negocio prostibulario y mafioso denunciado por décadas es hoy una urgente preocupación del estado y se está organizando todo un andamiaje de contención y asistencia nacional que realmente garantice protección a las victimas y perseguir este delito asociado a las drogas y connivencia con el poder de turno.

En este período se puede observar que tanto la Asignación Universal por Hijo, como el apoyo financiero a la educación asegurando medios técnicos e infraestructura a lo largo y ancho del país, las medidas para religar la vida familiar y comunitaria con la construcción de espacio barriales denominados Salones de Usos Múltiples y los CIC, entre muchas medidas han beneficiado a las mujeres en término de autonomía.

Pero sin duda la ley de matrimonio igualitario impulsado desde las organizaciones del Movimiento LTGyB, refleja mejor que nada la atención de un gobierno con los reclamos genuinos y justos. Esa perfecta articulación entre pueblo y gobierno popular es la que garantiza cambios en una estructura injusta y reaccionaria.

Pero las mujeres siguen siendo discriminadas, no es lo mismo la apropiación de derechos de la mujer blanca, de clase media y con estudios universitarios completos viviendo en las grandes capitales, que la mujer criolla de clase media baja o pobre, sin estudios secundarios completos viviendo en regiones económicamente desfavorecidas. Los ya 26 Encuentros Nacionales de Mujeres nos muestran esa realidad, remover y lograr la equidad familiar, social, política y económica no se consigue en 8 años. Este gobierno nacional y popular, y los partidos políticos y agrupaciones internas que lo componen siguen atravesados por el machismo que emana del patriarcado. Muchas reacciones y violaciones a los derechos de las mujeres parte de allí, cuando un Ministro de Salud de provincia ante una violación a una niña de once años exclama “la naturaleza es sabia”, u otro ministro en otra provincia ante una situación similar opina que “las mujeres se embarazan para cobrar la asignación”, muestra la necesidad del debate profundo y sincero acerca que el cambio hacia una sociedad democrática con inclusión social necesariamente debe incorporar a las mujeres con su problemática.

Talvez, el fuerte reclamo por el DERECHO A DECIDIR SOBRE EL PROPIO CUERPO, sea la expresión más dura y difícil de un derecho que hay que garantizar, para que no haya ninguna mujer muerta más por abortos clandestinos. Ese debate, enfrenta al mismo proyecto nacional y popular con sus propias contradicciones. Pero lo más importante es que este gobierno brinda las condiciones objetivas para el debate democrático y profundo en la sociedad y en el congreso.

Si Néstor Kirchner no hubiera garantizado una Corte Suprema democrática, digna y justa, hoy no tendríamos un fallo ejemplar referidos a los abortos no punibles, que dejan fuera de la legalidad a los conservadores y a las corporaciones.

Por eso, las mujeres experimentamos hoy una mejoría en nuestras vidas como nunca, no solo que hay en Argentina menos, pero muchas menos mujeres pobres, también las mujeres estamos mas reconocidas al garantizarnos derechos humanos básicos como el anticonceptivo de emergencia, o que la propia Presidenta de la Nación señale que las mujeres sufrimos violencias solo por el hecho de ser mujeres.

Entonces, hoy las y los que somos militantes de este proyecto nacional y popular y que también actuamos en el movimiento social de mujeres tenemos el deber de profundizar la construcción de políticas de genero, y en particular de seguir bregando por una ley que legalice la interrupción voluntaria del embarazo en Argentina.

Ese día cuando se concrete, habremos logrado más libertad, más autonomía, mas justicia, más derechos. Y seguramente, parafraseando a la juventud de los años 70, si Evita viviera lucharía por el aborto legal, seguro y gratuito.

(1) Suplemento “LAS 12” 11 de junio 2004 – Diario Página 12