sábado, 10 de marzo de 2012

Ángela Urondo: “Por primera vez el Estado me está devolviendo algo”

Por Victoria Ginzberg
Cuando era chica, le dijeron que sus padres habían muerto en un accidente de auto. Por cuentagotas, se fue enterando de la verdad. Angela Urondo, hija de Paco y Alicia Raboy, habla aquí de la reconstrucción de su identidad y del descubrimiento de su condición de niña secuestrada.
Tenía 16 o 17 años. Iba en el auto con su madre adoptiva. Salían del Club Náutico Bouchard, por Libertador, a la altura de la Escuela de Mecánica de la Armada. La mujer, que manejaba, soltó un insulto dirigido a un militar. Angela preguntó por qué. “¿Cómo por qué? ¿Vos me preguntás por qué? Si los militares mataron a tus papás.” Angela se quedó helada, en shock, se le caían las lágrimas. En Vicente López la mujer volvió a hablar: “Pero si vos sabías... te lo dije muchas veces”. Pero no. “A tus papás los mataron los militares, cómo no los puteás”, es el primer registro de Angela sobre lo que a partir de ahí y de a poco comenzó a reconstruir como su propia historia. “Pero entonces... ¿y el accidente de auto?”, se quedó pensando. Angela Urondo no vota, dice Angela Urondo. Angela Urondo no tiene un documento que diga Angela Urondo. Pero Angela Urondo existe. Y cómo. Dibuja, escribe, es esposa, madre de dos niños pequeños e impulsa varios juicios. El que acaba de terminar en Mendoza en el que se juzgó el asesinato de su padre y la desaparición de su madre, los procesos contra los funcionarios judiciales que hicieron todo lo posible para evitar que ese juicio se concretara y otro más, para recuperar su nombre, el nombre de sus padres en la partida de nacimiento y acabar con lo único que todavía la une a su familia adoptiva: los papeles, el DNI.
Angela Urondo es hija de Francisco “Paco” Urondo y Alicia Raboy. Pero a ella no le fue tan fácil saberlo. El 17 de junio de 1976, en Guaymallén, Mendoza, el auto en el que viajaban los tres junto a René Ahualli fue
interceptado y atacado a balazos. Urondo, poeta, periodista y desde hacía unas semanas responsable de la regional Cuyo de Montoneros, les dijo a las mujeres que había tomado la pastilla de cianuro para que ellas se fueran, se escaparan. No era cierto. Lo asesinaron a los golpes, con un culatazo en la cabeza. Raboy fue secuestrada y llevada al D2, el centro clandestino más grande de la provincia. Hasta hoy sigue desaparecida. “La Turca” Ahuali fue herida pero logró escapar. Angela tenía once meses. Fue encontrada por su familia veinte días después en la Casa Cuna. Antes, pasó también por el D2.
“Sé que estuve en el D2 y sé que estuve en la Casa Cuna, porque los recuerdo. Cumplí un año estando ahí. Siempre tuve sueños recurrentes y de grande me di cuenta que podían responder a estos lugares. Había como un jardín de infantes, como edificios con pabellones que se continuaban, habitaciones oscuras con niños, mirillas que se abrían en las puertas o ventanas angostas... Cuando me di cuenta, fui a Mendoza a buscar los lugares y los encontré. Soñaba con unas ventanitas angostas y largas por encima de la altura de la cabeza y eso está en la Casa Cuna. Hablé con unas señoras que trabajaban ahí desde aquella época y se acordaban de mí. Lo que no tengo es certeza de en qué momento fui trasladada del D2 a la Casa Cuna. Es muy impresionante porque yo dibujé esos lugares, hice cuadros, ensamblando tal vez dos o tres lugares, la perspectiva de una esquina, pero desglosando pedazos de arquitectura fui encontrando cosas muy particulares. Yo pensaba que del D2 me habían llevado enseguida a la Casa Cuna porque no sabrían qué hacer con los niños, pero durante el juicio escuché testimonios de otros sobrevivientes y hay muchos casos de chicos que pasaron por ahí y fueron llevados a la sala de torturas y tratados como si fuesen adultos. Fui tomando conciencia de mi propia situación y de que lo de los chicos fue sistemático. Se habla bastante de los niños apropiados, pero también hubo niños detenidos desaparecidos.”
Por el asesinato de Urondo, la desaparición de Raboy y delitos de lesa humanidad contra otras 22 víctimas del terrorismo de Estado, el jueves fueron condenados en Mendoza a prisión perpetua el ex comisario Juan Agustín Oyarzábal, el ex oficial inspector Eduardo Smaha Borzuk, el ex subcomisario Alberto Rodríguez Vázquez y el ex sargento Celustiano Lucero. El ex teniente Dardo Migno recibió doce años de prisión.
“Todos me preguntan cómo me siento después del juicio y siento alivio --dice Angela-- Pero también me pasa... hasta ahora el Estado siempre me había quitado: asesinó a mis padres, me quitó mi nombre y me quitó la posibilidad del resarcimiento porque había sido adoptada. Con el impulso del Ejecutivo, del Legislativo tuvimos este juicio. Y estamos trabajando en Mendoza para producir una limpieza en el Poder Judicial. Siento que el Estado me está devolviendo algo y eso de alguna forma desvictimiza. Si hubo dos crímenes, los asesinatos y las desapariciones y la impunidad, el primero no tiene forma de ser resuelto, el segundo sí, no por los 35 años que pasaron pero sí para el futuro”.
El viernes, Angela se durmió pensando en los represores condenados en ese juicio que duró casi un año. En que seguramente se estaban adaptando al frío del pabellón, al olor de la cárcel, a los fideos moñito. Pero también en que tuvieron un proceso justo, con todas las garantías y que nadie los va a torturar ni violar y los van a cuidar si se enferman.


Los principios de Angela

El pelo largo y abundante, los ojos grandes, los rasgos definidos, los tatuajes. Angela Urondo no pasa desapercibida. Tiene, lo que se dice, presencia. También habla segura, tal vez porque la mayoría de sus palabras son producto de reflexiones anteriores. Escribe en un blog Pedacitos los relatos con los que fue re-armando su vida. Y en otro, Infancia y Dictadura, recopila anécdotas, sueños, momentos vividos por quienes fueron niños durante el terrorismo de Estado.

–¿Por dónde empezamos? –pregunta en la mesa de un bar del barrio del Abasto.
–¿Por el principio?
–¿Y cuándo es el principio? ¿Cuando nací, cuando me enteré, cuando me secuestraron? Creo que es a los 20, cuando supe la verdad.

–¿Y antes cómo fue? ¿Cómo saliste de la Casa Cuna?
–La compañera de mis padres que sobrevive avisa a Montoneros y a mi familia. Después de muchas vueltas por distintas instituciones logran averiguar que yo estaba en la Casa Cuna y me van a buscar. Me retiran, sin papeles, porque ya era viernes a la noche y porque el juez de turno se había ido a su casa. Mi tía paterna, Beatriz Urondo y mi abuela materna, Teresita, fueron a la Casa Cuna con una foto mía y la que era la vicedirectora del lugar me entregó. Ella misma me lo contó. Le muestran a la vicedirectora una foto mía y ella les deja verme. Yo me les prendo al cuello y ella ya no se atreve a separarnos y firma un acta haciéndose responsable de entregar esa nena a esas personas. Después se arrepiente. Va a la casa del interventor del Consejo del Menor y la Familia a explicarle y a decirle que nos podían ir a buscar al hotel. La que tuvo más actitud de encontrar algo fue mi tía, de hecho me encontró a mí en la Casa Cuna y además encontró el cadáver de mi papá y logró recuperarlo de la Morgue Judicial y enterrarlo acá en Buenos Aires. Le propuso a mi abuela ir a buscar a mi mamá y mi abuela tuvo mucho miedo. Creo que mi abuela pensaba que ella estaba muerta, pero ahora yo tengo mis dudas. Mi abuela le promete a mi tía que me iban a criar juntas pero en algún momento entre julio y diciembre cambia de opinión.

¿Y con quién te quedaste?
Mi abuela hizo algunas reuniones con sus hijos y la parte materna de la familia para decidir qué iban a hacer conmigo. Sentía que no podía hacerse cargo de mí, tenía leucemia y murió unos años después. Sentía que al quedarme con ella iba a sufrir una nueva pérdida. Por otro lado, mi hermana (Claudia, la hija mayor de Urondo, desaparecida en diciembre de 1976) reclamaba mi tenencia porque lo había hablado con mi papá, que si a alguno de los dos les pasaba algo, el otro se hacía cargo de los chicos. Ella ya tenía hijos. En el momento que mi hermana va a reclamar, mi abuela se escapa de esa situación. En diciembre, mi hermana desaparece y a mí me entregan a quienes mi familia materna decide que van a ser mis padres. Mi madre adoptiva era prima de mi madre biológica. Mis abuelas materna y adoptiva eran hermanas y muy cercanas. Vivían en la misma cuadra, en dos edificios que daban espalda con espalda y compartían el teléfono con el cable.

–Pero hubo una decisión de ocultarte tu historia....
–El marido de la prima de mi madre era un hombre que necesitaba tener un control absoluto sobre las cosas. Ellos estaban queriendo tener hijos hacía varios años (después tuvieron) y la situación que se dio no era lo que querían, pero era lo que más se acercaba a la posibilidad de tener hijos. El plantea que si va a ser el padre, va a ser el padre, todo el resto desaparece bajo la faz de la tierra. Ahí se termina de decidir la separación de mi familia, que era una familia muy expuesta, por el apellido, porque era muy politizada, pero era mi familia, era lo que me correspondía a mí.

–¿Y qué te dijeron?
–Siempre supe que era adoptada, pero no era algo que nadie mantuviera presente. Cuando tenía tres o cuatro años, jugando con mi prima detrás de una cortina, ella me dice “¿vos te acordás de tu otra mamá?”. En cuanto me lo dijo, me acordé. Mi padre adoptivo reprimió la situación. Preguntaba por qué alguien me estaba hablando de eso. Yo seguía teniendo contacto con mi abuela biológica, pero ella no me hablaba de su hija, ejercía su rol de abuela, lo compartía con su hermana, pero nadie hablaba de mi madre, nadie la recordaba, no había fotos de ella. En el único lugar donde yo la vi era en las fotos del casamiento de mis padres adoptivos, ella aparecía entre los invitados, era una carita requetechiquitita y estaba ahí porque era el casamiento de ellos. Fotos de mi mamá existían y no estaban ahí para mí. A mi padre lo quisieron correr por algunas razones y por otras razones a mi madre también la fueron omitiendo.

–¿Y de tu papá no decían nada de nada?
–No había lugar para preguntar. Yo no preguntaba. Fui a vivir con esa familia cuando todavía no sabía hablar y ellos nunca me enseñaron a hablar sobre este tema, a hacer preguntas sobre este tema, no me enseñaron palabras que pudieran abordar este tema. Y yo no preguntaba.

–¿Y tu mamá se había muerto porque...?
–En un accidente de auto en Mendoza. En el accidente había una figura paterna nebulosa, él también había muerto ahí, pero como si ellos no supieran nada de él. Yo me entero en etapas. Primero creía que era hija de una madre soltera, después había un padre nebuloso, después tenía un nombre, se llamaba Francisco y no me acordaba cómo era el apellido. Y así fuimos hasta los 17 años. Ellos me responsabilizan a mí porque no preguntaba, como si hubiesen estado dispuestos a contarme todo. Yo tenía sueños espantosos que hubieran tenido lógica y no podía ponerles palabras. Me despertaba espantada porque había soñado con un jardín de infantes y unas puertas que se abrían y no podía verbalizar nada. Ahora entiendo muchas cosas, para mí fue muy aliviador saber la verdad porque muchísimas cosas tuvieron sentido. Todavía estoy atando cabos, todo el tiempo.


Los Urondo

Después del día en que recibió aquel “cómo no puteás a los militares si mataron a tus papás”, Angela se fue enterando cosas por cuentagotas. Un poco más, cuando sus padres adoptivos se separaron. Algunos datos fueron apareciendo de a poco y ya no sabe cuándo los supo. “Tu papá escribía libros... de economía”. Y ella iba, sin suerte, a las librerías a buscar algo sin saber bien qué. Una vez alguien le dio una foto en blanco y negro y, otra vez, la fotocopia de un poema. Pero sabe el momento preciso en que fue consciente de que tenía otra familia. Su familia.
En 1994, cuando los familiares de desaparecidos empezaron a recibir las indemnizaciones, su familia materna organizó un cónclave “para discutir si correspondía invitar a Angelita a que charlemos si quiere ir a cobrar o no”. Decidieron que sí. Le preguntaron. Ella contestó que sí. “Era la primera vez que me invitaban a hacer algo como quien yo era”, invoca.
Así fue, con su madre adoptiva, a la Secretaría de Derechos Humanos. Las atendió una chica joven. Angela dijo:
–Vengo por la Ley 24.411.
–Bueno, ¿tus familiares quiénes son?, le preguntó la chica.
–Soy hija de Alicia Raboy y Francisco Urondo –cuenta que dijo y ahora agrega “que para mí no era nadie”.
A la chica en cuestión se le llenaron los ojos de lágrimas.
–¿Vos los conocías? ¿Eras amiga de ellos? –preguntó.
–A tu mamá no la conocía, a tu papá sí. Leí sus libros.
–Ah... yo no.
“Yo pensaba ‘qué le pasa a esta chica, si escribía libros de Economía, un embole’. Ella me miró como con compasión y estuvo a punto de regalarme un libro, yo le vi la intención. Pero estaba mi madre adoptiva al lado y se notó la situación.”
Cuando el trámite volvió a sus cauces burocráticos, le pidieron el documento y resultó que, como tenía una adopción plena, no estaba acreditada legalmente para acceder al beneficio. “Había perdido mi carácter de heredera y mi derecho a cobrar la indemnización, no así quienes fuesen herederos directos de mis padres. Entonces decimos que en el caso de mi mamá los herederos pasarían a ser sus hermanos, y como ellos de alguna manera me habían propuesto ir a cobrar, supuse que no iba a haber problema. Pero de mi papá no tenía ni idea. Ahí fue la primera vez que pensé en quiénes serían los herederos de mi papá, si tendría padres, hermanos, hijos. De mi papá no sé nada, digo. Hasta ese momento yo tenía registro que existía un padre, el nombre del padre, pero nunca jamás pensé en que había una familia alrededor de ese padre. Nos vamos y en el auto, mi madre adoptiva empieza a hablar, a decir todo lo que sabía y hasta ese momento había sostenido que no sabía. Me dice que bueno... que creería recordar que mi papá habría tenido unos hijos antes con otra esposa, con lo cual serían más grandes que yo mis hermanos. A mí se me puso la piel de gallina, no podía creer que tenía hermanos en el mundo y no los conocía, que existían personas en el mundo que eran mis hermanos y yo me los podía haber cruzado en el colectivo. Y ella seguía hablando y decía que no estaba segura de si esos hermanos míos habrían sobrevivido a la dictadura, que ella creía que mi hermana mayor... –y yo veía que tenía una hermana mujer y un hermano varón– había sido desaparecida por los militares también. Ella sabía un montón de cosas que me las estaba largando como una fresca total. En ese momento yo dije que los iba a buscar y que iba a llegar hasta las últimas consecuencias para obligar a esa familia a que me dé mi parte de la indemnización. A mí me acababan de dar permiso para ser hija de mis padres por la indemnización, así que yo me agarraba a eso. Ella me aclaró que mi hermana estaba muerta, que me encargue de buscar al hermano. Y a partir de ahí, un mes o dos meses después ya estaba en contacto con mi hermano, Javier”.

–Pero ¿cómo fue?
–La mujer de mi hermano trabajaba con una mujer que había sido amiga de mi mamá de la secundaria, que a la vez era conocida de una amiga de mi madre adoptiva... hubo un permiso de que todas esas puertas se abrieran. Los contactos existieron todo el tiempo. Todo el tiempo ellos conocían, sabían. Ahí descubrí que tenía familia.

–¿Y cómo fue el encuentro?
–Una semana después, de la secretaría me preguntaron si yo tenía interés en contactarlo, que había alguien que podía llegar a conocerlo. Yo tenía que dar el OK para que le pasasen el teléfono. Javier me había conocido cuando yo era chiquita. Se acordaba de mí. Tenía fotos mías de bebé. Lo llamé pensando en escuchar la voz y cortar, pero no le pude cortar. Cuando me preguntó dónde estaba me di cuenta de que él no sabía de verdad dónde estaba yo. Se vino a mi casa. Mi madre adoptiva estaba presente en ese primer encuentro. Yo no entendía por qué no me habían venido a buscar, pensé que había sido una elección de ellos. En ese momento, con mi madre adoptiva haciendo el cafecito, mi hermano me explicó como pudo que las cosas no habían sido tan así, que ellos no habían tenido posibilidad de encontrarme, que les habían cerrado todas las puertas, y de a poco yo empecé a darme cuanta de que había estado cautiva para esa gente y después me di cuenta que había sido lo mismo respecto de mí, que ellos habían estado aislados de mí.

–¿Y cuándo dijiste uy..., mi papá es Paco Urondo?
–Nunca fui muy cholula en ningún rubro. Nunca tuve ídolos.

–Bueno, pero hay algo que hace que, por ejemplo, la persona que te atendió en la Secretaria de Derechos Humanos se emocione.
–Capaz me di cuenta ese día. Me pasó un día que escuchando la radio había unos viejos leyendo unos poemas. Los viejos eran Juan Gelman y mi papá y yo lo supe recién cuando terminó el programa. Y fue muy shockeante haber estado escuchando su voz. Igual, cuando yo me reencontré con mi familia no había sido rescatada su figura pública como hoy, que es mucho más fácil acceder a su obra y a la memoria de su persona.

–¿Y cuándo fuiste entendiendo el compromiso político de tus padres?
–Sobre la marcha. Cuando me encuentro con mi hermano y le pregunto por qué no aparecieron en veinte años, para entender eso tuve que empezar a leer libros de historia. A la vez, mientras estudiaba la historia, me estudiaba a mí misma en otro contexto, me ponía en situación todo el tiempo. Sentía que un montón de cosas tenían lógica y que yo también tenía un rol social.

–¿Y ahora qué lectura hacés de ese compromiso?
–Uno como hijo de desaparecidos pasa por muchas etapas. Por etapas de enamoramiento y por tener a los padres como idealizados y por etapas de muchísimo enojo y durísimas críticas y cuestionamientos, por ejemplo de por qué se dio prioridad a los ideales y no a los hijos, como si no fueran lo mismo. Más de grande uno tiene a sus hijos y también entiende que la vida no es ajena a la paternidad. Me costó mucho encontrar y reconstruir cuál había sido la militancia y la vida de mi mamá. Mi papá escribía sus propias ideas, yo ya no necesitaba intermediarios, nadie que me contara como era. El me lo estaba contando todo el tiempo. El dejó obras que yo no puedo leer de manera abstracta, todo el tiempo creo que lo que escribió me lo escribió a mí en clave, porque todo tiene un sentido especial, aunque lo haya escrito muchos años antes de saber que lo iban a matar, él está dando un contexto a esa situación que después iba a ocurrir. Y a partir de que empiezo a tener acceso a todo esto empiezo a sentir la falta de mi mamá. Recién este año pude ir averiguando a raíz de una mujer que se contactó conmigo que había militado con ella, pude ir recuperando lo que fue la militancia de mi mamá entre el ’74 y el ’76. Por eso también el juicio me emocionó especialmente por mi madre.

–También hay una crítica tuya a la supuesta moral de las organizaciones armadas, porque a ellos se los cuestionó como pareja.
–Creo que mis padres fueron leales hasta último momento con la organización y la organización no les fue igualmente leal, por el hecho de que mi papá inicia una relación con mi mamá sin haberse separado de otra mujer. Ella se entera, se enoja y lo manda a enjuiciar. Y ella estaba a cargo de toda la rama femenina de Montoneros, era una mujer con mucho poder. A mi papá le hacen juicio revolucionario y se decide su traslado a Mendoza a pesar de que él había pedido que no lo mandaran a Mendoza o a Santa Fe porque eran lugares donde había vivido y lo podían reconocer. No era su deseo dar la vida, pero no se descomprometió de la situación. Creo que algún día después de que todos los genocidas estén presos y que esté claro que ellos son los genocidas, habría que hacer algún tipo de revisión, creo que nos deben alguna explicación sobre la desprotección.

–¿Qué te pasó cuando fuiste al juicio la primera vez?
–Todos me preguntaban qué te pasa con ver a estos hombres por primera vez y yo decía “no, yo a ellos ya los vi”. Es muy duro. Uno de ellos, Eduardo Smaha, se me quedó mirando a los ojos y nos mantuvimos la mirada por cinco minutos. Yo me acuerdo de él. No sé qué con él. Pero me acuerdo de esa cara. Me inquieta más lo que no me acuerdo que lo que sí me acuerdo.

–¿Cuál es tu situación con tu nombre?
–Todavía sigo en situación de adoptada, pero firmamos un acuerdo de desvinculación y espero que salga pronto.

–¿Con las condenas de esta semana cerrás una etapa?
–Desde que supe mi historia sentí que esto debía ocurrir. No podía entender cómo había impedimentos legales para que esto ocurriera, por qué no había habido justicia. No lo vivo como algo feliz. A veces la gente confunde y piensa que uno celebra. Para mí es muy triste tener que pasar por esto. Darte cuenta que pasaron un montón de chicos por salas de torturas, es horrible. Pero además de lo personal, siento que los juicios terminan con discusiones que se dan en la cola del banco, en la vereda, en el taxi, con gente que cree que tiene derecho a opinar que algo habrán hecho. Ahora todas esas discusiones se dirimen del otro lado del blíndex que nos separa del juez, en la sentencia. Falta mucho camino por recorrer. Hay muchos genocidas sueltos. A por ellos.

Fuente: Página 12

sábado, 3 de marzo de 2012

Avanzar en la profundización ensanchando el horizonte político.

Por Julián Froidevaux.
Subsecretario de DD.HH. de la Pcia. De Entre Ríos.
Para la revista “Oveja negra”

La justicia es una construcción popular que encuentra en e Estado la expresión de su síntesis. Por cierto que inacabada, en tanto el estado es necesario de constantes disputas.
Los 200 años de revolución inconclusa están hilvanados por un constante enfrentamiento –a veces encubierto, a veces desembozado- entre las mayorías populares y las corporaciones trasnacionales y los estados colonialistas.
El estado, como escenario central de esa disputa que, también hoy, ratificamos como la contradicción principal, se ha caracterizado, en los distintos ciclos y etapas históricas según las formas que ha ido tomando inmerso en esa dinámica dialéctica.
El estado agro-ganadero exportador de la oligarquía  terrateniente y satélite de la corona inglesa fue muy distinto del estado peronista. Es estado neoliberal del estado de inclusión social de la actualidad.
El punto de apoyo sobre el cual Néstor Kirchner se apoyó para mover el mundo –al decir del heleno Arquímedes, o mejor dicho, el punto de coincidencia para hacer patria- parafraseando al maestro Jauretche, fueron los derechos humanos.
Sin embargo debemos hacer una mínima referencia acerca de que entendemos por derechos humanos. Sin lugar a dudas estamos hablando de la felicidad del Pueblo, que se materializa en el bienestar de los trabajadores como sentencio nuestra amada. A lo cual hay que sumarle, como lo señala claramente el rumbo de las políticas ejecutadas por Néstor y Cristina, el juicio y castigo a los genocidas y sus cómplices, la democratización de la palabra, el pleno ejercicio de nuestro amor, y de los derechos de los pueblos originarios, el reclamo por la soberanía de nuestra Islas Malvinas y la unidad latinoamericana, por nombrar algunos nada mas.
En el transito de un gobierno en disputa a un Estado en disputa, los derechos humanos son una clara divisoria de aguas, que echan luz sobre las contradicciones que se manifiestan en el proceso político actual.
Contradicciones que tiene un eje fuerte en la razón de ser del mismo Estado como quien al mismo tiempo que es el garante del respeto a los derechos, es también quien lo viola y los conculca. Esta es la encrucijada del Estado de derecho, en su formato liberal que hoy se nos presenta  como un profundo desafío la necesidad de consolidar las conquistas del pueblo en la traducción a un mayor nivel de participación popular que desde una perspectiva de la patria grande asuma la tarea de romper viejos esquemas para comenzar a escribir la historia universal desde este lugar del mundo. Este es el telón de fondo en el que hacen sentidos nuestras prácticas  políticas, como encarnadura real y concreta de nuestra concepción ideológica. Aquí se disputa el sentido del peronismo. Podemos citar a otro maestro, a Raúl Scalabrini Ortiz cuando dice “El Estado brota de abajo, de la muchedumbre, y es casi una redención, una creación del pueblo solidario”. Y desde allí poder conjugar en un mismo programa político, en un mismo trazado de objetivos, en el marco de una estrategia, el despliegue táctico en los distintos espacios de representatividad político-institucional de gobierno con el desarrollo de la organización popular.
Desde esta perspectiva podemos comprender que las políticas de Estado en materia de Memoria, Verdad y Justicia, se manifiestan en la coyuntura como columna vertebral de las cuestiones vinculadas a los derechos humanos. La reivindicación de la lucha llevada a cabo por las organizaciones del pueblo argentino, el análisis exhaustivo de la derrota sufrida y el trazado de una línea histórica de continuidad, se presentan como necesidades ineludibles para consolidar las conquistas construidas desde el 2003 a la fecha y avanzar en la profundización ensanchando el horizonte político.
Memoria, como fuente de experiencia histórica y política del pueblo a donde enraizar la lucha actual contra las corporaciones. Verdad, como aquello que daña al enemigo, en los términos planteados por Franz Fanon y Justicia, tal como lo plantea el amigo Zitarrosa, es trabajo, es coraje y ayuno. Amor y luz que encienden los Pueblos Victoriosos!!!

martes, 21 de febrero de 2012

El Ajedrez y la vida.

Por mariano Osuna.

Nunca permito que nadie lea mis escritos porque sería mostrar aquel rincón de fragilidad en el cual nos refugiamos. Esta es la primera vez que lo hago a pedido de algunos amigos. Se los dejo con el vídeo de la canción "Horas" de Jorge Drexler para que la escuchen mientras lo leen.

El ajedrez es como la vida,
es sentimiento y razón,
es corazón y estrategia,
es osadía y amor.
El jaque mate es el objetivo,
el horizonte de nuestros sueños,
es descubrir los diversos caminos,
es aquella melodía en un instante perfecto.
Y si perdemos?...
entonces simplemente perdimos,
pero sabiendo que nos arriesgamos,
que construimos las condiciones,
que la cobardía del destino no ha ganado,
y que no abandonamos la oportunidad de ser feliz.

domingo, 19 de febrero de 2012

De Perón a Kirchner: Entrevista a Raùl Churruarin.

Por Mariano Osuna

¿Cómo aparece su interés por la política y cómo fueron sus comienzos en la militancia?
En mi casa la política siempre estuvo presente. Provengo de una tradición familiar donde se juzga la intervención política como una buena decisión. Mis primeros pasos los di observando con simpatía al radicalismo, adoptando su posición en lo que fue el golpe del 55. Al principio no supe entender el peronismo. Mi familia venia de experiencias militantes conservadoras o radicales y fue unánime la visión antiperonista. Mi acercamiento al peronismo se dará algunos años después desde Cuba.

¿Cuál es el panorama con el que se encuentra cuando ingresa a la facultad en 1959?
La universidad en el ámbito de la FUA estaba conformada por tres ramas: los comunistas, los socialistas y los independientes (no ser comunista ni socialista). Las fracciones trotskistas que en general venían con provocaciones y los radicales eran expulsados, y los cristianos, los nacionalistas y los peronistas estaban afuera de la federación. Cuando ingrese en la facultad me rencontré con un ex compañero de militancia secundaria que me invita a participar del centro. En agosto ingreso jugando de independiente antiperonista. Así me fui acercando primero a los comunistas, luego a los socialistas, luego a los sectores de la izquierda nacional como Hernández Arregui, Abelardo Ramos, Scalabrini Ortiz, y al Movimiento de Liberación Nacional (marxista). Así buscaba información para reubicarme.

¿Cómo fue su visita a Cuba el 26 de julio de 1961?
Los cubanos invitaban dos veces por año a visitar la isla con motivo del 26/7 y del 1/1 a contingentes de todas las agrupaciones de izquierda, o estudiantiles o de mujeres. La FUA decide mandar independientes. Luego de la impugnación a un compañero me nombran a mí. La delegación se fue achicando porque a los cubanos les estaban embargando los aviones. Llegue con muchas dudas a Cuba y con la pregunta sobre si volvería pro-castrista o anti-castrista. Volví castrista. Conocí a dos compañeras socialistas de Mendoza que tenían relación con Cooke y Alicia Eguren. Ellas comenzaron a transmitirme la posición de izquierda con simpatía hacia el peronismo. La anécdota sería que tuve el mismo proceso que Ezequiel Martínez Estrada, un antiperonista que se fue para Cuba, y estando allí reivindicó al peronismo. A mi me pasó eso mismo, no supe leer bien al peronismo acá, sino que lo comprendí cuando estuve afuera. En el 62 por primera vez vote con conciencia peronista sin identificarme de esa manera. En 1964 Manuel Gaggero, un compañero de Paraná, me invita a formar parte de una agrupación donde convoca a presidentes y dirigentes de los distintos centros de la FUA. Era un grupo secreto de militancia y discusión bajo la orientación de Cooke. Formamos una JUP nacional en la que había compañeros de ARP (Cooke) y del MRP (Villalón), que luego se disuelve.

¿Cómo lo encuentra el gobierno de Ongania?
Durante el año 65 se produce el viaje de Isabelita a la Argentina custodiada por el peronismo de derecha. Nosotros participamos de esa custodia, pero quienes tenían las armas y la experiencia eran ellos. Cuando cae Illia ya se había instalado la idea de tercer mundo con referencia a todos los movimientos revolucionarios de todos los países subdesarrollados. A fines del 64 Perón intenta venir al país con un avión donde venia con Vandor y otros tres dirigentes bajo el gobierno de Illia. Enseguida la derecha y el antiperonismo (incluyendo al radicalismo) se mueven junto a la embajada norteamericana y al hacer escala en Rio de Janeiro Perón es obligado a volver a España. Fue el retorno fallido. Cuando viene el golpe de Ongania yo no estaba en el centro ya que lo perdimos por blanquear nuestra identidad peronista. La dicotomía libre-laica se reemplaza por un agrupamiento nuevo donde de un lado se encuentran las partes antiperonistas de la FUA (PS, PC, RADICALES) y por el otro lado la parte antimperialista del Ateneo, con los sectores peronistas y los gérmenes del PRT. En el 65 se peroniza el Ateneo dando lugar a una nueva JUP en el 72.

¿Cómo se da su acercamiento a Montoneros en 1971?
Mi vida cambia, llego de otra manera y con otras prioridades. En 1966 me casé, y en los años 68/69 nacieron mis dos primeros hijos. Cuando se produce el Cordobazo y luego el tema Aramburu yo empiezo a ver con simpatía a Montoneros, y de esa manera me incorporo en un área de prensa. A fines de 1972 me detienen pintando en la calle con otros dos compañeros. También detienen a mi señora. Esto es en diciembre. En un periodo de seis meses había pasado por la Jefatura de Policía de Santa Fe, Coronda, Rawson y Devoto. Ya se habían dado las primeras desapariciones y se había profundizado la lucha armada: por un lado Montoneros, FAP, FAR, y Descamisados y por el otro lado el ERP. Yo quedo detenido y mi señora con mis dos compañeros salen después de Navidad. Ahí tuve la suerte de estar con el Turco Haidar que fue uno de los sobrevivientes de Trelew. Él fue mi compañía en Rawson y Devoto.

¿Cuando sale de la cárcel y como vivencia esa experiencia?
El 25 de mayo de 1973 quedo libre de Devoto con la amnistía de Cámpora. A partir del 11 de marzo con las elecciones la cosa fue aflojando en las cárceles. La movilización popular a Devoto, con la impresionante columna de antorchas, la toma interna de la cárcel los días 24 y 25, la salida y el reencuentro con la familia, con los compañeros y toda la militancia fue para nosotros algo maravilloso.

¿Cómo se da el período entre su salida de la cárcel y el tercer gobierno de Perón?
Con la asunción de Campora se observa un escenario efervescente, con mucha movilización y discusión política. El ERP y Montoneros siguieron con la lucha armada pese a las dudas y a las concesiones dadas hacia el segundo grupo. A mi me nombran decano de mi facultad. En ese año se da “Ezeiza” donde estuve en una columna de Montoneros. Con la ida de Campora nosotros intentamos defender los cargos en las facultades, y en mi caso Perón me confirma como decano. A fines del 73 se da el famoso documento de Montoneros donde dice que la contradicción con Perón es antagónica, lo que quiere decir que debe desaparecer uno de los dos elementos de la contradicción. En ese entonces ya se venia rumoreando que a Rucci lo había matado Montoneros. Después de esto el ERP hace el copamiento de Monte Chingolo y Peron agudiza la represión. Perón convoca a una reunión a diputados de la JP para tratar la ley antiterrorista. Cuando llegan los compañeros a la reunión, resulta que Perón en lugar de recibirlos de forma privada los alberga en un salón con mucha gente y toda la televisión. Ellos discuten y Perón contesta que para quedarse en el movimiento deben acatar las decisiones del bloque. Una parte de esos diputados renuncia. Poco después, nosotros armamos en Santa Fe “La Disidencia” con relación a la llamada "Tendencia Revolucionaria", liderados por Pochettino y Obeid. Ahí, los que estamos como funcionarios universitarios, renunciamos a nuestros cargos.

Muy cerca de esta renuncia se da el paso a la inmortalidad de Perón ¿Qué recuerda de aquel momento?
Luego de la retirada de la plaza, Perón hace su último discurso público en junio del 74 y muere el 1 de julio. Cuando murió fuimos con mi esposa y con algunos compañeros para participar del velatorio y era una cosa impresionante. Se observaban colas y colas de personas con una tristeza infinita en la zona del Congreso tratando de ingresar. Yo no pude hacerlo. La gran pregunta fue como sigue el peronismo después de Perón. Montoneros decreta pasar a la clandestinidad, ya que le cierran sus medios de prensa como “El Descamisado”. El grueso de militantes no tenía los recursos ni las condiciones para pasar a la clandestinidad y quedan a la merced de la represión. La disidencia en ese entonces se fue desintegrando. Aquí se armó una dicotomía antagónica entre el sector de López Rega y Montoneros.
Todo lo que había pasado desde el retorno del 17 de noviembre de 72 hasta la muerte de Perón había sido que todos los frentes de los montoneros (la JP, la JTP, la agrupación Evita, la UES) habían salido mucho a la superficie y la mayoría de sus militantes quedaban muy expuestos. Recuerdo que un compañero de militancia que era montonero y que fue director de la Escuela Industrial de la Facultad de Ingeniería Química me había dicho un poco antes de la disidencia (principios del 74) que nos estábamos exponiendo y que el día que esto se revierta íbamos a quedar para la cacería. Bueno, este compañero esta desaparecido.

¿Cómo se da su segunda detención en noviembre del 76?
A finales del 75 la derecha peronista copa el Ministerio de Educación, la universidad de Buenos aires y otras universidades. Ahí yo quedé cesanteado. Realizando un trabajo me detienen en Paraná cuando llegaba en el ómnibus. Estuve 20 días chupado, es decir secuestrado y solo. Luego me blanquean y me mandan a la unidad penal de acá de Paraná hasta marzo del 77. Nuevamente paso navidad preso y mi esposa libre embarazada. A mi me llevan de Paraná a Resistencia. Mientras estuve secuestrado no me tocaron casi torturas porque me agarraron por equivocación, pero luego sí. Quede adentro por mis antecedentes pero no por otra causa. De los cuarteles me llevaron a la cárcel, luego a Resistencia, y quedo libre después del mundial en el 78.

¿Cuando sale de la cárcel, como continua su vida política y personal?
Me vengo a vivir a Paraná por imposición de los militares. Cuando salgo de la cárcel me colocan en arresto domiciliario. Mi familia vendió la casa que teníamos en Santa Fe y compramos una en Paraná. Estuve en arresto domiciliario desde el 1/8 hasta Navidad, y después me pasaron a libertad vigilada hasta julio del 79 lo que me impedía salir de la ciudad. En este entonces no militaba porque ya estaba marcado.

¿Cómo lo encuentra la vuelta a la democracia?
Yo había abandonado toda militancia. Cuando vino la democracia y perdimos las elecciones me había afiliado al PJ. Intenté volver a militar pero tuve una pequeña mala experiencia que volvió a autoexpulsarme: durante la campaña electoral se hizo en un hotel una reunión de grupos político-técnicos del PJ y yo fui. Me incorpore a una mesa de economía donde sus miembros estaban contra una persona. Entonces le pregunté a un compañero porque le tiraban tanto a ella, y me contesta que era por su militancia montonera (cosa que era mentira).  Los dos compañeros que me conocían no sabían de mi pasado montonero, y yo pensé que no tenia que estar en ese lugar y entonces me fui. No volví a militar hasta la muerte de Néstor.

¿Qué saldo le queda del gobierno de Alfonsin?
Si hubiera ganado Luder no se hubiera hecho memoria, verdad y justicia. Alfonsín en principio quiso darle la trompada final al movimiento peronista largándose contra la CGT, intentando destruirla. Además antes de largar los juicios, determina una medida por la cual los juicios contra los militares debían empezar primero con la justicia interna militar. Era ingenuo pensar que los militares se podían juzgar por si solos.  Esto termino avalando la teoría de los dos demonios que se puede encontrar reflejada en el “Nunca Mas”. Los militares se autoabsolvieron y cuando se pasó a la justicia civil solo se alcanzó el juicio a las juntas. Luego vinieron los dos golpes de Rico donde consiguieron el punto final y la obediencia debida. Paralelamente a eso el presidente dejó su política de Estado de Bienestar para pasar a un periodo neoliberal. Otra cosa imperdonable es que cuando fue el asalto a La Tablada por el movimiento “Todos por la Patria”, Alfonsín avaló los fusilamientos y desapariciones que se hicieron en ese asalto. Hay incluso videos de Alfonsín en el cuartel al lado de los  muertos. La lucha no era de ellos, los radicales. Sin generalizar y ateniéndonos a excepciones, la dirigencia radical no estuvo afectada por el proceso de la misma manera. Esta cúpula dirigencial radical no defendió los derechos humanos ni en el 55, ni con Frondizi, ni con el retorno de Perón ya que el propio gobierno de Illia, que había ganado el gobierno con poco más del 20% en una elección proscriptiva, luego en una medida reaccionaria tomo esa decisión inconstitucional de pedir a Rio Janeiro que lo devuelva a España. El radicalismo nunca fue consecuente con los derechos humanos y los valores democráticos que el Yrigoyenismo defendía.

¿Que rol ocupa como militante en el menemismo?
Yo en la interna acompañe a Cafiero pero no milite. Y después cuando Menem sale elegido en la interna con ciertos resquemores lo voté. A partir de allí no apoyé nunca más al peronismo hasta Kirchner.


¿Cómo se da su acercamiento al kirchnerismo?
En el 2003 estaba como funcionario en Santa Fe y entendí que había que votarlo a Kirchner A partir de ahí vi la política que estaba desplegando Néstor. Hubo distintos puntos que fueron definiendo los derechos humanos como política de Estado incorporando al pueblo a la política. Era una etapa donde yo estaba con recelos por los históricos desengaños que tuve en la militancia política, y de a poco me fui convenciendo que no nos iba a traicionar como hicieron todos desde Frondizi a Duhalde. La participación creciente de la gente y de la juventud rencontrándose con la política fueron muy importantes

¿Cuáles son los desafíos estructurales del campo popular?
Debemos consolidar los avances en materia económica, discusión social, en la política internacional y en seguir reconociendo derechos humanos. Por otro lado creo que la profundización pasa por la reforma impositiva, por la reforma financiera y por seguir acotando las brechas de desigualdad enfrentando los sectores que han destruido nuestra patria como la cuestión de los recursos naturales y la megamineria, el poder real de las multinacionales, entre otros.

¿Qué recuerda del día del paso a la inmortalidad de Néstor?
Estábamos todos encerrados esperando el Censo. Entonces nos llama mi hijo Pablo y nos dice que había muerto Kirchner. Shockeado, se lo hice repetir. Fue un golpe muy duro, enseguida nos pusimos a ver la televisión y a escuchar la radio para constatar que era cierto. Fuimos al acto de Plaza de Mayo en Paraná, y no nos podíamos convencer de que eso estaba pasando. Hoy aun no lo creemos y nos hace falta su valentía. Él tuvo el coraje de construir un camino coherente desde los 70. Néstor y Lula no fueron recién llegados. Es necesario pensar en la institucionalización del proyecto, en la formación de cuadros y en la continuidad de este proyecto, ya que no es lo mismo Scioli que Abal Medina, Marco del Pont o Nilda garre. Yo veo el futuro político con entusiasmo pero también con preocupación.
Hoy falta consolidar ese reagrupamiento según la mayor contradicción. Hoy aun no vemos visible ese corte que permita consolidar un nuevo movimiento o frente. Cooke dijo que “la revolución no se va a hacer con el peronismo solamente, pero tampoco sin el peronismo”. El Gordo estaba planteando formar un frente que incluya al peronismo, pero que además integre los sectores antimperialistas no peronistas.
Siento que hay sectores, como por ejemplo Miguel Bonasso que no están viendo cual es la verdadera contradicción existente, es decir cuales son los verdaderos enemigos del pueblo. Kirchner intento hacer este frente con la famosa transversalidad, pero luego se dio cuenta que se tenía que recluir solo en el peronismo. La sociedad no supo leer aquel intento de frente. En algunas partes esto se da con Sabatella, Heller, Raimundi. Kirchner aposto a Carrio, Stolbizer, De Gennaro, Juez, Pino Solanas, Binner pero el resultado fue muy negativo. Esto tiene que ver con que los sectores oprimidos no siempre sabemos comprender quienes son los opresores, pero además esta marcado en el egoísmo de muchos sectores progresistas que se colocan como el verdadero polo revolucionario. Pino, por ejemplo siendo peronista, corre por la izquierda y plantea ni siquiera ser una vanguardia sino estar 20 pasos delante de la realidad. Pedir todo sin entender las condiciones en las que hemos salido de las continuas crisis.

¿Cuál fue su vínculo con Cooke, Alicia Eguren y el Che Guevara y Fidel Castro?
Al Che solo lo vi una vez, cuando yo me iba a tomar el avión desde Cuba y él llegaba de viaje de la Conferencia de Punta del Este. Cuando llegó el Che invitó a la delegación argentina  e hizo una charla con debate y luego nos tomamos el avión. No obstante siempre tuve más cercanía emocional con Fidel. A Fidel lo vi dos veces: el 26 de julio de 1961 y en un almuerzo donde dio un discurso muy revolucionario para América. Nosotros nunca pudimos tener ese discurso ya que el PC no nos dejo acceder a ese archivo. El PC en ese momento apoyaba la revolución cubana pero en los demás países estuvo en los frentes falsamente democráticos. Ellos no pudieron o no quisieron leer los diferentes procesos revolucionarios con sus diferentes realidades en América como lo hacían otros dirigentes como Cooke. E inclusive el mismo partido comunista que en Cuba se llamaba Socialista Popular no apoyo la revolución al principio, sino que la respaldó después de la lucha armada cuando vio las medidas revolucionarias del gobierno de Fidel.
Con respecto a Cooke y Alicia los conocí fugazmente en Cuba. Después cuando regresaron a la Argentina estuve un tiempo en su casa cuando tuve que entregarle un mensaje a Alicia. Más tarde, con el compañero Néstor Verdinelli, que luego estuvo en Taco Ralo, compartimos muchas horas durante poco menos de un mes. Nosotros tipeábamos borradores que Cooke iba haciendo. Alicia inclusive nos visitó en Santa Fe. Hoy lamentablemente esa mujer cálida y compañera sigue desaparecida.

¿Cuál es el sueño de la patria grande liberada?
Debemos lograr primero la integración económica, cultural y política de nuestra América del Sur, para luego pensar en una América Latina unida. A mi me apasiona este momento histórico de desarrollo de la comunidad sudamericana. El primer paso es el sur, luego tendremos que consolidar y ampliar ese sueño hacia el caribe para formar la gran patria grande. Una de mis preocupaciones es la formación de cuadros pensando en la salud de algunos referentes latinoamericanos como Chávez. Entiendo que el 50 y 50 es una meta a corto plazo en nuestro país, pero luego debemos ir más allá para conformar una especie de socialismo nacional, palabra que veo enmarcada en los 70 y los sueños de esos tiempos. Debemos tener responsabilidad y paciencia para construir este futuro pensando en que quienes quieren estar falsamente diez pasos adelante como Proyecto Sur o el Partido Obrero están lejos de cualquier liderazgo del país. Hay que pensar en el socialismo del siglo XXI como dice Chávez que nos permita nuevas formas de poder popular y liberación. A nivel internacional los grandes relatos están cuestionados.

La política es una tradición de familia, cuando ve a sus hijos o sus nietos militando ¿Le recuerda a algún momento de su vida?
Ellos están recorriendo de una forma mucho más acelerada los pasos que yo di. Ellos son militantes, tienen entrega y formación. Mis hijos han escuchado ese rodeo al peronismo que he realizado desde el 64. Ellos no hicieron ese rodeo porque arrancaron desde el peronismo, siempre por elaboración propia y sin ninguna imposición mía.

¿Por qué la vuelta a la militancia a través de la Nunca Menos?
Yo sentí necesidad y ganas de militar, porque cuando no lo hecho me he sentido mal. Es como sentir que uno se aleja de su elección de vida, de su misión. Entonces cuando se produce toda esa eclosión a partir de la muerte de Néstor, sentí que tenía que estar. Otro tema en mi es que cuando tenia 20 años militaba con alegría, gozaba de la militancia política estudiantil, la cual era mas bohemia. Pero a partir de los años 66 la militancia fue más insatisfactoria y mas dolorosa, como una carga, pensando en los gobiernos dictatoriales, con una carga de miedo. Además el tironeo entre el estudio y la militancia me hicieron perder un poco eso del goce, Pero hoy volví a disfrutar la militancia, pese a tener el miedo de que la cosa se revierta. Los que hemos estado en la clandestinidad siempre tenemos ese miedo a la represión. Tengo un amigo detenido desde el 75 hasta el 78 y que hoy todavía se sienta en un bar o restaurante mirando a la puerta. Aun sigue con ese miedo. En “Puente inestable”, mi libro, dije que la cárcel vuelve como miedo a la noche. Eso no me lo saco nunca de encima y eso es una marca que te va quedando.




miércoles, 8 de febrero de 2012

El Flaco Spinetta: "No es un Oscar, es un nestor"


Por Jorge Coscia (para agenciapacourondo.com)

Un poeta exquisito, alma de Almendra, una de las bandas fundantes del rock nacional. Completamente autodidacta en su formación musical, profundo lector de poesía y filosofía, amante del jazz.
El Flaco es ícono y padre de nuestro rock y, por lo tanto, referente ineludible de la música popular del país.
Varias generaciones crecieron, se enamoraron, lloraron y alegraron con sus canciones. Spinetta creó la banda sonora de la adolescencia y la madurez de varias generaciones de argentinos y argentinas.
Su obra le lega a la música de todos los tiempos canciones inolvidables como 'Muchacha ojos de papel', 'El anillo del capitán Beto', 'Seguir viviendo sin tu amor', entre muchísimas otras.
Fue un artista de vanguardia, pero al mismo tiempo, tuvo siempre un profundo contacto con la sensibilidad del pueblo. Spinetta inspiró, a su vez, una cantidad innumerable de artistas latinoamericanos.
Despedimos al Flaco con profunda tristeza y acompañamos a todos sus amigos y familiares en este difícil momento.
El Flaco, como todos los artistas de su estirpe, seguirá viviendo en la cultura popular de nuestro país.

sábado, 28 de enero de 2012

De Hegemonías y ficciones: Famatina, el nuevo Schoklender

Por Mariano Osuna.

Brindemos por una mayor subjetividad.
En el arte de la información, la realidad es como una foto en movimiento donde se recortan bajo criterios subjetivos los rasgos que se desean exacerbar. De ninguna manera pensamos que ese recorte es malo o bueno. Nuestra apelación no es valorativa. No obstante entendemos que la función de cualquier profesional (en este caso periodista) es aclarar con su honestidad intelectual desde donde realiza ese recorte periodístico y bajo que criterios subjetivos. Esto desenmascara intentos de esconder deshonestidades bajo la supuesta independencia o neutralidad valorativa.

El periodismo luego del conflicto agromediático
La resolución 125 fue una ruptura en muchas visiones unidimensionales que simbólicamente representaban una hegemonía histórica. Luego de este acontecimiento, el rol de los profesionales, de su subjetividad y de los medios masivos de comunicación quedó en el medio de una disputa entre dos formas de pensar el recorte informativo (antes verdad objetiva). Por un lado quienes defendían una supuesta independencia, neutralidad valorativa y mucha objetividad; y por otro lado quienes entienden que cualquier profesional es subjetivo (y por lo tanto debatible, relativo, rebatible, etc) a la hora de proporcionar una información u opinión.

El cuarto poder (Clarín) en caída
Luego de la posición cuasi partidaria de algunos sectores concentrados del país frente a la resolución 125, sus cúpulas dirigenciales se colocaron como los opositores principales en la lucha de trincheras contra el Kirchnerismo. Desde ese momento, esta mesa chica que ha dominado los hilos del país durante décadas se pusieron como horizonte último la desestabilización del gobierno elegido por la ciudadanía y bajo el respaldo de la Democracia. En esos intentos estuvieron la ley de servicios de comunicación audiovisual, la posibilidad de colocar a Scioli como el candidato presidencial, la imposición de candidatos carismáticos de centro-derecha o centro-izquierda sin formación política, la supuesta censura en calidad de libertad de expresión (ejemplo papel prensa), poner a Brasil como el verdadero horizonte al que el kirchnerimos nunca llegaría, exarcebar la figura de Hugo Moyano, el caso Schoklender, y hoy Famatina. Los sectores concentrados de este país han utilizado estos acontecimientos como una simple palanca que intente romper la apoyatura social que lícitamente este gobierno tiene. 

Dime que hiciste por la patria, y te dire quien sos
Se debe realizar una discusion madura, amplia y colectiva sobre el uso racional de recursos. Luchemos por los tantos famatinas que existen en todo el pais!! Pero que NO NOS CONFUNDAN, NO LE DEMOS DE COMER A SECTORES QUE NUNCA TUVIERON INTERÉS EN LOS RECURSOS DE NUESTRO PAIS Y QUE HOY AL ESTILO CLARIN LO UTILIZAN SOLO COMO UNA MOVIDA DE PRENSA! 

FAMATINA NO SE TOCA,  PERO A CFK TAMPOCO SE LA TOCA!!

miércoles, 11 de enero de 2012

El ajedrez de los partidos políticos.

Por Mariano Osuna

Lejos queda el escenario político del 2001 donde organismos financieros, económicos y comerciales gobernaban el país con complicidad del duhaldismo. En la memoria sobreviven aquellas fotografías donde esos organismos imponían a De Narvaez como la referencia a la nueva política exacerbando como recorte dogmático el superclásico imaginario gobierno-campo.
El 2012 comienza con un nuevo tablero donde el oficialismo cuenta con una mayoría sustantiva y donde no se visibiliza definida una segunda fuerza política.

El peronismo: ¿Cooke o Menem?
El escenario dentro del peronismo previo a las elecciones de octubre se resume en la antinomia Kirchnerismo- Antikirchnerismo: el primero se ha construido como una fuerza policlasista y frentista de centro-izquierda nacional; mientras que el segundo se ha presentado como una fuerza conservadora  aliada al "justicialismo" de los organismos financieros internacionales y de las corporaciones agromediáticas.
Luego de las elecciones y de la contundente victoria de la actual presidenta, aquél sector del peronismo antikirchnerista se ha ido deshilachando. La agonía de este espacio ha dejado como saldo dirigentes sumados al PRO, otros regresando a dialogar con el PJ y algunos formando un armado legiuslativo sin identidad ideológica  y con una sola convicción en común: "el espanto K". ¿y Duhalde? Bien, gracias...
Con respecto al Frente Para la Victoria se observan tres ejes de discusión para los tiempos venideros: en primer lugar, analizar como institucionalizar el proyecto político que viene gobernando estos 8 años en una herramienta electoral amplia, abarcativa, nacional, popular, latinoamericana y transformadora (ejemplos son que no todos los PJ provinciales son Kirchneristas y que existen otras fuerzas políticas y sociales que conforman el arco político oficialista que no están contenidas por el PJ). En segundo término es menester definir el campo identitario que represente al apoyo social recibido. Por último es preciso señalar que la sucesión de Cristina no es un dato menor ni inoportuno.
En este sentido, pensar el campo identitario de manera colectiva, institucionalizarlo en una herramienta electoral y seguir formando cuadros en todas las áreas son los grandes desafíos del oficialismo.

Frente Amplio Progresista ¿Socialdemocracia o Unión Democrática?
Aquél improvisado acuerdo político entre Juez, Stolbizer, Binner y Donda se ha convertido en la segunda fuerza política . Muchos de estos referentes se han posicionado de manera opuesta frente a los diferentes proyectos de leyes. Los desafíos políticos de esta fuerza de centro-izquierda antiperonista son: transformar los acuerdos personalistas en un consenso entre espacios con identidades ideológicas similares, capitalizar el caudal de votos recibidos y transformarlo en propuestas políticas, y construir este frente en una opción real y sustantiva que evite ser una simple trinchera de intelectuales antinacionales disfrazados de progresistas.

PRO ¿Un nuevo gran cuñado?
Esta Fuerza política viene a ocupar un espacio carente de renovación hace más de una década: la centro-derecha liberal no nacionalista.
Mauricio Macri es la apuesta más fuerte de las corporaciones agromediáticas y financieras para las elecciones del 2015 y su imposición en los medios masivos de comunicación como candidato es el gran objetivo.
Carente de propuestas políticas, el PRO es mostrado como una renovación que en realidad conocemos muy bien... es que la derecha no siempre se muestra con las mismas armas...

Radicalismo ¿Irigoyen o Alvear?
Luego de lo ocurrido con De la Rúa, esta fuerza política se ha dividido en diferentes expresiones que han intentado reconstruir ese espacio que supo (en otras épocas) estar a la altura de los acontecimientos. El Kirchnerismo, la resolución 125, las elecciones del 2009 y las alianzas televisivas con De Narvaez han agudizado la crisis.
Se puede, de esta forma, diferenciar tres expresiones que se asumen como radicales (la primera fuera de la UCR, y las otras dos por dentro de las estructuras partidarias): por un lado se encuentra Concertación Forja como línea histórica que retoma al Irigoyenismo, al Forjismo y al Alfonsinismo y respalda el proyecto que encabeza Cristina Fernández de Kirchner. Concertación anhela transformarse en una propuesta nacional de centro-izquierda que se diferencie del consercadurismo actual de la UCR.
Por dentro de las estructuras partidarias, se observa el sector que encabezan Moreau a través del MODESO y Storani. Esta línea de centro plantea construir desde la autocrítica una discusión de identidad.
Por último, se encuentra la misma propuesta de estos últimos 20 años con diferentes nombres: es decir la centro derecha conservadora, hoy dirigida por Barletta- Benedetti.

Otros espacios: De Altamira a Pino Solanas. ¿y Carrió?
No es posible olvidarse de las eternas propuestas de izquierdas internacionales que han valorado siempre lo ajeno y que desde un pedestal han mostrado sus purezas políticas y han denigrado a todos los dirigentes políticos. Estos sectores son los que han tildado a Irigoyen como un tirano, a Perón como un fascista burgués y a los militantes de la resistencia como bandidos. Son los mismos que nunca han leído la realidad bajo los lentes de Cooke, Scalabrini Ortiz, Jauretche, Puiggrós y Arregui. Son aquellos que en lugar de pensar lo nuestro desde lo nuestro, sólo han repetido citas de Marx en lugar de usar sus conceptos como herramientas para pensar nuestra sociedad latinoamericana.
Por último, es una incógnita saber el nuevo camino de la Coalición Cívica- ARI, aquel espacio político que ha logrado ser la segunda fuerza política en el 2007 y que ha respaldado la derogación de las leyes de la impunidad (obediencia debida e indultos), pero que ha culminado defendiendo a Biolcati, Noble y Magnetto. Sin carrió y sin la ex ministra Bullrich, la Coalición intenta volver a ser aquella fuerza de centro izquierda socialdemocrata que ha dejado en manos de Binner para convertirse en una alternativa reaccionaria de centro-derecha.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Profundizar el modelo: Kirchnerismo para armar.

Uno de los desafíos de la discusión política actual es proporcionar contenido y significancia a la idea conceptual de "profundizar el modelo". En estos últimos ocho años se ha constituido una nueva dirección política que se puede representar en tres ejes generales, tácitos y abarcativos: formación de una identidad nacional con internacionalidad de símbolos y representaciones culturales; construcción de una presencia amplia y activa del Estado con una lógica integral, marcando un desprendimiento de la tutela de los organismos financieros internacionales; y conformación de una conciencia político-histórica colectiva, nacional y latinoamericana.
Luego de ocho años de crecimiento y desarrollo con inclusión social, es menester pensar cuales son las nuevas metas para seguir construyendo una sociedad más justa, equitativa e igualitaria.

Medidas estructurales en lo financiero:
Tres reformas son fundamentales en estos nuevos tiempos: las inversiones extranjeras, la ley de entidades financieras y la carta orgánica del Banco Central.
En relación a las inversiones extranjeras, la ley actual 21382 de agosto de 1976 omite plantear regulación y obligaciones a las empresas con capitales extranjeros.
Respecto a la ley heredada de la dictadura sobre entidades financieras, es necesario discutir y establecer una ley de servicios financieros para el desarrollo social y económico. Su objetivo es direccionar los créditos hacia las pymes, reducir las libertades de bancos comerciales para hacer operaciones, poner límites a las tasas de interés para los usuarios pequeños, y ampliar los servicios estableciendo un sistema de defensa de usuarios de servicios financieros. 
Por último, respecto a la Carta Orgánica del Banco Central, es preciso discutir los vínculos entre la Autoridad monetaria, las políticas económicas generales y el Poder Ejecutivo.

Cuestión Fiscal:
Es necesario debatir una profunda reforma impositiva. En este sentido se debe pensar en un nuevo sistema fiscal que fomente la producción y mejore la distribución del ingreso. En esta línea se debe reflexionar sobre el carácter regresivo del sistema impositivo. Es decir, pensar un sistema que se sustente en impuestos progresivos como ganancias y bienes personales, y menos en los impuestos sobre productos (como el IVA) que impactan en las clases populares. En este sentido, hay que gravar ganancias provenientes de rentas financieras sin alcanzar a los pequeños y medianos ahorristas. Y proponer un IVA con menor tasa y más redistributivo.
Por último, es notorio que no se puede seguir dependiendo de decisiones comerciales de compañías de reinvertir sus utilidades.

Recursos estratégicos:
La construcción por estos días de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) plantea comprender lo nuestro desde lo nuestro, potenciando la sustentabilidad de ejes de integración y desarrollo, tales como el Escudo Guayanés, el Andino, el Interoceánico central, el Amazonas, el de Perú-Brasil-Bolivia, el Andino Sur, La Hidrovía Paraguay- Paraná, el de Capricornio, el de Mercosur-Chile, y el del Sur. En relación con esta integración es priimordial repensar el uso de recursos estratégicos como el petróleo y la minería dando mayor protección sin perder sustentabilidad. 
Por otro lado, es preciso proteger la tierra como recurso sustentable indispensable, preservando los derechos de los pueblos originarios sobre nuestras tierras.

Cultura:
La disputa cultural-simbólica es la más ardua pero tambíén la que se define a largo plazo. Una nueva ley de la música; la protección de productos periodísticos, informativos, cinematográficos y de entretenimientos; la deuda histórica de reparar el daño causado a las diferentes expresiones artísticas y culturales a través de un formato nacional, federal, popular y accesible.

Institucionalizar el proyecto:
Uno de los grandes desafíos es institucionalizar en términos concretos esta expresión popular que complejamente se denomina Kirchnerismo y que sobrepasa a los diferentes actores que la componen (PJ, KOLINA, CGT, Corriente Nacional de la militancia, agrupaciones varias, organizaciones sociales, entre otros). Es importante institucionalizar la apoyatura social en un nivel superador.

Educación y Salud:
Pensar una ley de topes de alquileres, contemplar un nuevo instituto que fomente la producción científica en las áreas sociales, fomentar un boleto único estudiantil, y aplicar en su totalidad la nueva ley de educación nacional 26206, son ítem generales que nos propone pensar la educación de manera integral como un derecho popular (y no de minorías elitistas).
Respecto a la salud una de las deudas más importantes es el pleno ejercicio de educación sexual en todos los  ámbitos públicos y la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo.

Iglesia- Estado:
Uno de las herencias del medioevo en nuestra democracia es la relación inherente en términos económicos del Estado hacia la Iglesia Católica Apostólica Romana. Asimismo es primordial el desprendimiento del Estado de estos gastos ya que son recursos de la nación.
Por otra parte, es necesaria la omisión de símbolos religiosos en espacios públicos con el fin de pluralizar el derecho al culto.

Este es el momento de seguir agregando en la discusión otros subtítulos a los ya conceptualizados, con el afán de continuar consolidando lo hecho y construir el camino de lo que aún nos falta. PROFUNDIZAR EL MODELO, ENTONCES, SIGNIFICA DESARMAR LA LEGISLACIÓN HEREDADA DE LA DICTADURA Y DE LOS AÑOS NOVENTA, Y PROPONER LOS CAMBIOS NECESARIOS PARA LOGRAR LA ÚLTIMA LIBERACIÓN DE LA ARGENTINA Y DE NUESTROS PUEBLOS.

Por Mariano Osuna.

Fuente: Biblioteca Nacional, Carlos Heller, Miradas al Sur.

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿Por qué Clarín y sus socios se oponen a la regulación de Papel Prensa?

Por Pablo Churruarín(*)
Ya tiene media sanción de diputados el proyecto que declara de interés público la producción y comercialización del papel de diario y se espera que antes de fin de año el senado la transforme en ley.
El grupo Clarín, a través de Papel Prensa, ha regulado el mercado mediante una combinación de precios y volúmenes producidos. Entre los años 2005 y 2008, hizo funcionar a un 85 por ciento promedio la capacidad instalada de la empresa papelera, bajándola al 79 por ciento en el año 2009, con lo que redujo en 9.000 toneladas el stock de papel de diario obligando ese año a subir 16 por ciento la importación del insumo.
El mercado argentino consume 266.000 toneladas anuales. Papel Prensa puede fabricar 200 mil toneladas anuales pero produce 170 mil toneladas porque trabaja a media máquina
Más del 70 por ciento del papel de diario vendido por la empresa durante los últimos seis años, fue para Clarín y La Nación. El grupo Noble-Magnetto recibió más de las dos terceras partes de esa provisión.
El costo del monopolio
Papel Prensa habría estado subsidiando a Clarín mediante dos formas: un precio de venta de la bobina de papel menor a su costo de producción y la compra de la devolución de diarios a un precio insólito
Las otras empresas editoriales tuvieron que pagar durante los últimos seis años casi un 60 por ciento más caro el papel que el precio cobrado a Clarín y La Nación.
El precio del papel de diario.
En muchas oportunidades Papel Prensa vendió a Clarín por debajo del costo. La determinación del precio de venta es uno de los campos en disputa entre los representantes del Estado nacional y los delegados de Clarín, La Nación.
De las 170 mil toneladas que fabrica por año:
·         100 mil son consumidas por Clarín
·         40 mil por La Nación,
·         Y apenas 30 mil se venden a otros diarios
En enero de 2009, la tonelada de papel importado costaba 860 dólares, la de Papel Prensa se vendía a 610 dólares. En 2010 la tonelada de papel importado era de 510 dólares. El costo de Papel Prensa es el mismo, entonces se lo venden a 500 dólares la tonelada (por debajo del costo) porque ellos nunca pierden.
Crónica, cuando se fundó Papel Prensa en 1975 vendía 700 mil ejemplares por día contra 300 mil de Clarín. Fue cayendo progresivamente hasta tener hoy menos del 10% de aquella venta, mientras Clarín aumentó considerablemente su volumen respecto de hace treinta años.
Si Clarín no tuviera Papel Prensa gastaría 10 millones de dólares por año más en concepto de papel porque lo tendría que comprar al mismo precio que sus competidores.
El origen de Papel Prensa S.A.
“Fui forzada a vender todo. No hubo sugerencias, fue ‘firmás o te mato’”, contó en un conmovedor relato Lidia Papaleo de Graiver. Estando desaparecida fue llevada por sus torturadores en reiteradas ocasiones al edificio del diario La Nación para que se reuniera con Bartolomé Mitre y Campos Carlés (de La Nación) y con Héctor Magnetto y Bernardo Sofovich (de Clarín). Estos personajes crearon una empresa fantasma llamada Fapel S.A. que el único movimiento contable que tiene fue “comprar” Papel Prensa a la familia Gravier y venderla un par de años mas tarde a Clarín y La Nación. En ninguna de las 3 compañías hay registros de movimientos de dinero por estas operaciones.
En aquellos años los nuevos dueños dicen que pagaron U$S 8 millones de dólares por una empresa valuada en U$S 250 millones, según una investigación realizada a partir de 1986 por la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas. Se comprobó que no pagaron ni siquiera el 10% de esos ocho millones.
Lidia Papaleo de Graiver contó en la justicia: “Me llevaban a declarar envuelta en una manta gris, porque estaba totalmente quemada, perdí mis pechos, mi abdomen y también mis genitales durante la tortura y me operaron en la cárcel de un tumor cerebral por los golpes que recibí”.
Las sesiones de tortura eran comandadas por Ramón Camps y Miguel Etchecolatz, señores de la vida y de la muerte en la provincia de Buenos Aires.
“No le va a pasar nada, firme”. Rafael Ianover tenía ante sí, para firmar, el documento de venta de las acciones de Papel Prensa que estaban a su nombre por pedido de David Graiver.
En medio de la operación dirigida desde el gobierno de Videla para que la familia Graiver, ya detenida, cediera a Clarín, La Nación y La Razón las acciones de la empresa productora de papel de diario, Ianover es citado a una oficina del diario La Nación, en la calle Florida. Allí vio a Campos Carlés, presidente de Fapel, y a Sofovich, abogado de Clarín. El trato fue con Patricio Peralta Ramos de La Razón, quien le hizo firmar la cesión de las acciones asegurándole que no le iba a pasar nada a su familia ni a él. Días después lo secuestraron.
El ex vicepresidente de la empresa relató que tiempo después de la extraña muerte de David Graiver, ocurrida en agosto de 1976, que al volver una noche a su domicilio encontró a su familia encañonada por un grupo armado que había revuelto todo cuanto había en la casa.
La operación de la que fueron víctimas fue parte de la alianza estratégica entre los dictadores genocidas y los representantes de los grupos económico-mediáticos más grandes de la Argentina. Los grupos económicos concentrados necesitaban a los militares para eliminar a la disidencia política y social que se oponía a sus intereses. Los dictadores necesitaban no sólo una prensa silenciada mediante la censura, sino medios cómplices de sus políticas y de sus acciones. Esa misión la cumplieron Clarín, La Nación y La Razón, y, a cambio de ello, recibieron el monopolio del papel de diario, una suerte de dictadura contra la libertad de expresión.
Papel Prensa es productora y proveedora del 75% del papel de diario que se utiliza en el país.


(*) Información extraída del libro “Silencio por sangre” de Daniel Cecchini y Jorge Mancinelli