lunes, 28 de mayo de 2012

La educación como herramienta de liberación


Por Rubén Castro

El modelo educativo de un país responde siempre a un proyecto político y económico. Por eso la educación puede ser un instrumento de dominación social o una herramienta política de liberación. En nuestra patria así como hubo y hay modelos económico-políticos en disputa, también estuvo y está en disputa el modelo de educación.
Así para la llamada generación del 80, desde un proyecto liberal, era fundamental consolidar un estado reaccionario y al servicio de la oligarquía  asociada al capitalismo británico en expansión a través del modelo agroexportador. Por ello, el sistema educativo se pensó con el doble objetivo de igualar y nivelar a la vez que diferenciar y jerarquizar. Por un lado, se buscó “normalizar” y ordenar a la heterogénea clase popular conformada por una gran masa de inmigrantes, nativos de pueblos originarios y criollos, a través de la escuela primaria, para garantizar mano de obra y construir al “ciudadano argentino”. Por otro lado, se buscó cualificar y diferenciar a las capas dominantes garantizando que sólo éstas tengan acceso a la educación secundaria y superior. En pocas palabras, se buscaba formar los ciudadanos que harían posible el “progreso” de unos pocos contra la barbarie popular.
Con el proyecto popular de Perón y Evita a partir de 1946, se produjeron profundos cambios estructurales en el modelo productivo. La principal actividad económica pasó a ser la industria y el fortalecimiento del mercado interno. El eje fue puesto en el trabajador y en su espacio de sociabilidad y organización política: la fábrica. Esto también se reflejó en el sistema educativo, ya que fue la primera vez que la educación estuvo en estrecha relación con el “mundo del trabajo y del trabajador”: La educación formaba para el trabajo y posibilitaba el ascenso social, mejores condiciones de trabajo y una más justa distribución de la riqueza. El movimiento obrero se constituía así, como el actor político más importante, en un momento en el que se consideraba a la educación y el trabajo como derechos para todos. Procurando la extensión del sistema educativo se crearon escuelas de tiempo parcial, escuelas-fábrica, escuelas de capacitación obrera, escuelas móviles y la histórica Universidad Obrera Nacional, en 1952. De esta manera la educación era pensada desde un modelo integral, con el objetivo de formar un sujeto social trabajador, participativo, crítico y solidario.
A partir de las décadas del 60’ y 70’ las experiencias latinoamericanas de avance popular se expresaron también en una nueva visión de la educación. La educación popular, ante todo, es una lucha del pueblo organizándose por la inclusión y el cumplimiento de sus derechos. En esos años las prácticas y programas fueron impulsados por los gobiernos populares y llevados a cabo generalmente por militantes de las organizaciones políticas (en Argentina, la JP, en Chile el MIR, en Nicaragua, el Ejército Sandinista, etc.) con el importantísimo aporte del pedagogo brasileño Paulo Freire.
Estas iniciativas, así como el modelo de educación integral fueron violentamente interrumpidas por las dictaduras militares que vinieron a romper la matriz productiva centrada en la industrialización. Las políticas neoliberales, tuteladas por el Banco Mundial y el FMI, que se profundizaron en la década del ’90 (desregulación de la economía, liberación del mercado, aumento de la deuda externa estatal, desindustrialización, flexibilización laboral, desempleo, privatización de los servicios públicos, de la educación y la salud, etc.) a la vez que nos sumían en la pobreza y la desigualdad atacaron al sistema de educación público: la escuela debía formar mano de obra barata para un mercado de trabajo que se achicaba a medida que se “abría” la economía. Las principales medidas fueron la privatización y descentralización De esta manera, la responsabilidad financiera fue transferida a los estados provinciales o a organismos privados (empresas, ONG’s). La educación ya no era concebida como un derecho sino como una mercancía a la cual se accede según los recursos individuales; esta concepción va de la mano de la ideología del proyecto neoliberal: el individualismo, ya que el objetivo era formar un sujeto social competitivo, individualista, agudizando las diferencias existentes.
Hoy la educación forma parte, nuevamente, de un proyecto nacional y popular que aspira a incluir a todas y todos: la AUH es un claro ejemplo de ello, como así también las leyes de Educación Nacional, Educación Técnica, la Ley de Financiamiento Educativo, los Programas Conectar Igualdad, Encuentro, FinEs, la creación de nuevas Universidades, etc .
Sin embargo, todo esto no alcanza, porque al haber tenido en nuestro país durante alrededor de treinta años, gobiernos neoliberales, los niveles de desigualdad y exclusión que han quedado son inmensos. Las medidas nombradas anteriormente, aplicadas en estos ocho años, produjeron grandes avances para apalear los problemas que nos han dejado esos gobiernos que respondían a las corporaciones; pero todavía tenemos mucho por hacer para incluir a la gran cantidad de adultos, jóvenes y niños que no ejercen su derecho a la educación. Es necesaria la participación organizada de todo el pueblo para cambiar esta realidad injusta.
Por ello es vital reforzar las líneas de inclusión a la escuela secundaria que impulsa desde el gobierno la compañera Cristina Fernández de Kirchner y a la vez reclamar al estado (que por su estructura resiste estos cambios y no cede fácilmente a las demandas populares) más herramientas para nuestros jóvenes.

Nuestros mejores cuadros iniciaron su militancia entre los 14 y los 16, años. Por ello nos parece imperioso habilitar el apoyo escolar y la alfabetización para los estudiantes de la escuela secundaria, estas herramientas además de restituir derecho en forma colectiva y solidaria ayudan a la creación de centros de estudiantes y fortalecen su inserción  popular. Situan la cuestión la organización,  como parte del proceso de conocer, comprender y transformar la sociedad en la que vivimos.
Solamente la participación organizada de todo el pueblo, puede hacer grande a un país y fuerte a un gobierno.


Hoy, cuando en toda Latinoamérica se discute sobre el modelo de educación como derecho o como privilegio, nosotros como jóvenes debemos partir de esta reivindicación presente y arraigada en nuestro pueblo: la educación es un derecho de todas y todos y sólo puede restituirse de manera colectiva.




Fuente: Movimiento Evita

lunes, 30 de abril de 2012

Kirchnerismo para armar: la batalla simbólica-cultural.


Por Mariano Osuna.

Los procesos políticos latinoamericanos de este siglo XXI han conformado el marco conceptual de debates profundos sobre disputas simbólicas, permitiendo la ruptura de modelos culturales impuestos por el eurocentrismo materializados a través de la Iglesia Católica y de las potencias políticas-militares.
La batalla simbólica nos plantea el desafío a largo plazo más importante en la tarea de construir nuestro futuro desde nuestra visión, nuestras raíces, nuestras costumbres y nuestra identidad.
Respecto a nuestro país, la voluntad política del Kirchnerismo desde el Estado nos ha permitido plantear la discusión sobre ejes específicos en la dimensión simbólica-cultural. De manera analítica podemos describir cuatro escenarios (trincheras) donde hemos interpelado supuestas visiones “objetivas y naturales”: la visión hegemónica de la historia oficial mitrista, la construcción del “cuarto poder” y su agenda mediática, la idea de roles familiares asumidos, y la opresión naturalizada a las minorías en relación al reconocimientos de ser sujetos de derechos.

La historia oficial Mitrista: La entrega del patrimonio.
“Mi opinión es que el comercio sabe mejor que el gobierno lo que a él le conviene; la verdadera política consiste, pues, en dejarle la más amplia voluntad” Julio Argentino Roca.
Históricamente se nos impuso la cosmovisión de que la apertura a los productos de importación, el endeudamiento externo, la entrega de nuestros recursos naturales y los tratados neocoloniales con las potencias de turno eran en beneficio de nuestra patria; es decir, se nos ha naturalizado la idea de que las relaciones de dependencia con las potencias extranjeras eran un signo civilizatorio para nuestra nación.
Scalabrini Ortiz afirma que “endeudar a un país a favor de otro, hasta las cercanías de su capacidad productiva, es encadenarlo a la rueda sin fin del interés compuesto (…) Tarde o temprano el acreedor absorbe al deudor. Primero al débil y pequeño. Luego al más poderoso y resistente. Forzosamente y muchas veces contra su propia voluntad, el capital centraliza y concentra”.
La oligarquía argentina ligada a los intereses extranjeros, no pudo pese a la sangre derramada y a la opresión de los pueblos hacer olvidar a los profetas de la liberación: las culturas de nuestros pueblos originarios, el plan de operaciones de San Martín y Moreno, la reforma agraria de Artigas, la protección de la producción y el mercado interno (Ferré y Rosas), el gobierno popular de Yrigoyen, la industrialización con justicia social de Perón, la lucha de Cooke, el desarrollo intelectual y militante de F.O.R.J.A., la resistencia del 55, los 30000 compañeros detenidos-desaparecidos, el reclamo organizado por la Democracia, los pañuelos blancos, y tantas otras muestras de lucha por realizar nuestra revolución inconclusa.
En este recorrido por la segunda década del siglo XXI podemos afirmar que con Memoria, Verdad y Justicia hemos interpelado esa visión hegemónica que de manera innata se nos ha impuesto en nuestra conciencia, fomentando el debate sobre la construcción del relato, y revalorizando nuestra identidad desde nuestras raíces.

La agenda mediática del cuarto poder: subjetividad vs supuesta objetividad.
Tal vez el rol del periodismo y de los medios masivos de comunicación audiovisuales y gráficos sea una de las grandes rupturas logradas en nuestro país. Una profesora alguna vez me dijo que los gobiernos pasaban y Clarín seguía estando. En ese momento no entendía el mensaje entre líneas que escondía esa frase.
El 2008 y la disputa con los sectores agromediáticos puso en discusión a las principales corporaciones oligopólicas de nuestro país y a quienes en su voz eran voceros de los principales intereses del gran empresariado nacional e internacional.
Esa legitimidad casi dogmática que tenían los principales cómplices civiles de los procesos más antipopulares de nuestra historia no sólo se ha puesto en discusión, sino que además nos posiciona en una nueva forma de pensar el derecho a la información, la libertad prensa y la relación entre los medios de comunicación y los procesos políticos democráticos.
La nueva ley de servicios de comunicación audiovisual (su reglamentación está trabada por la burocracia judicial en el artículo que lucha contra los monopolios y oligopolios mediáticos) deriva la insólita ley de radiodifusión de la Dictadura más siniestra, sangrienta y masiva de nuestra historia. Esta patriada por la democratización de la información, y el cambio de paradigma (pensando la comunicación como un derecho y no como un servicio comercial) nos desafía en seguir profundizando la reglamentación de la ley aprobada y en promover cada vez una mayor subjetividad sustentada en la honestidad intelectual de los comunicadores (derivando los mitos de la supuesta neutralidad valorativa y de la objetividad periodística).

La familia: los roles asumidos y los roles construidos.
La aprobación de la ley de matrimonio igualitario, el reconocimiento de derechos a las personas LGBT (Lesbianas, gays, bisexuales, trans), los proyectos con estado parlamentario de la legalización del aborto y de la fertilización asistida, la rediscusión sobre la ley de adopción, la interpelación al ridículo concepto de “crimen pasional” y la consecuente incorporación del feminicidio, el reconocimiento de los derechos de las mujeres (en una sociedad tan patriarcal y machista) son algunos ejemplos de situaciones de la vida cotidiana que influyeron en la visión conservadora
tradicional (ligada a conceptos religiosos) de la Familia.
Una de las consecuencias de estos debates ha sido la ruptura de pensar la relación madre o padre–hijo como un vínculo que se construye de manera natural. Los roles paternos y maternos se construyen y de ninguna manera son roles que de manera innata aparecen. Esto deriva la tradicional visión de la familia constituida por hijos y sus progenitores. Por el contrario, por primera vez la ley estática intenta plasmar en su normativa situaciones que ocurren en la realidad. Muchas veces podemos observar que una persona tiene el rol construido de hijo con su abuelo, un tío u otra persona; esto se explica por la construcción de ese rol y no por su naturalidad.
 
La opresión a las minorías: Derechos humanos.
Tal vez una de las batallas simbólicas más representativa de este proceso político (con continuidades y rupturas) sea la no represión de las protestas sociales. El reconocimiento de reivindicaciones históricas respecto a la comunicación, la educación, la salud, a los delitos de lesa humanidad, a los derechos de los pueblos originarios, al derecho a la tierra, a la soberanía real sobre los recursos naturales, al reconocimiento de derechos a personas LGBT, al cambio de paradigma respecto a los derechos de las mujeres en plena igualdad sustantiva con los hombres nos desafía, a largo plazo, a seguir profundizando en todas las configuraciones de lo social la batalla cultural-simbólica.

El desafío: la utopía posible.
Seguir interpelando una sociedad patriarcal y machista impuesta desde los supuestos modelos civilizatorios, continuar con el verdadero reconocimiento de las personas como sujetos de derechos, consolidar las conquistas logradas y profundizar nuestras luchas para lograr su reivindicación desde el Estado como único garante de los derechos (esa tal vez sea la gran paradoja del Estado liberal: es quien viola y es quien garantiza los derechos humanos) son en términos generales nuestros mayores desafíos.
Es menester comprender como dice Hebe de Bonafini que si perdemos esta batalla cultural la culpa será de nosotros, porque como dice el gordo Cooke “cuando culmine el proceso revolucionario argentino se iluminará el aporte de cada episodio y ningún esfuerzo será en vano, ningún sacrificio será estéril  y el éxito final redimirá todas las frustraciones”.

Fuente: Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo.

martes, 17 de abril de 2012

YPF: Soberanía es recuperar lo que nos robaron.

Por Mariano Osuna

En la ruptura con las visiones hegemónicas aparece la duda, interminable pero necesaria, frente a una historia oficial que por siglos nos presentaron.
Provocar la ruptura de "conceptos naturales (o mejor dicho naturalizados)", de una historia hecha en un manual, de una realidad que no es la nuestra, de ese espejo "objetivo" irreal, nos permite forjar nuestra patria recuperando nuestras costumbres, nuestras raíces y nuestra historia, observando nuestra realidad desde nuestros ojos.
La construcción de pensar la política teniendo como columna vertebral a los Derechos Humanos es el desafío por el que lucharon todos/as los/as protagonistas de esta revolución inconclusa.
Es innegable que el 25 de mayo del 2003 no es una año más en nuestro calendario. Después de décadas de silencio cómplice, asume un gobierno con la voluntad política para posicionar a los derechos humanos como política de Estado. En estos años hemos interpelado con Memoria, Justicia y Verdad aquella historia oficial, los conceptos naturalizados y el orden impuesto unidimensionalmente.
En nuestros días, el desafío es seguir interpelando esas visiones hegemónicas y continuar con la consolidación de lo logrado para avanzar en la discusión de un proyecto colectivo, popular, transformador, soberano, federal y latinoamericano cada vez más sólido.
En estos 4 años la pregunta central es ¿Cómo pensamos la profundización de políticas inclusivas que nos permitan soñar con un modelo donde la justicia social, la soberanía política y la independencia económica sean horizontes cercanos?
Es necesaria, en este sentido, la maduración política para discutir ese horizonte sin que los opresores cipayos logren desunirnos (como lo plantea Paulo Freire). Debemos utilizar la frase de nuestra presidenta “se acabó la avivada en la Argentina” para llenarla de contenido político conceptual.

Creación de YPF.

El presidente popular Hipólito Irigoyen fue el primer jefe de Estrado en intervenir en la cuestión del petróleo a través de un plan estraté3gico. En el ocaso de su primer gobierno (1922), fomenta la creación de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), con el objetivo estratégico de explotar y comercializar nuestros recursos.
Dicha empresa estuvo dirigida en sus primeros 8 años por Enrique Mosconi, quien demostró la capacidad de explotar los recursos petrolíferos sin necesidad de empresas extranjeras. Mosconi, quien logró triplicar la producción, afirma “Resulta inexplicable la existencia de ciudadanos que quieran enajenar nuestros depósitos de petróleo acordando concesiones de exploración y explotación al capital extranjero para favorecer a éste con las crecidas ganancias que de tal actividad se obtiene, en lugar de reservar en absoluto tales beneficios para acrecentar el bienestar del pueblo argentino. Porque entregar nuestro petróleo es entregar nuestra bandera”.

Golpe de Estado con olor a petróleo.

Si revisamos el gabinete cipayo y de facto de Uriburu queda clara la función de las empresas petroleras extranjeras en el golpe. Los ejemplos son:

  • Vicepresidente de la Nación: Enrique Santamarina (Accionista de Astra, perteneciente a Standard Oil),

  • Ministro de Obras Públicas: Octavio Pico (ejecutivo en la Cia. Argentina de Comodoro Rivadavi y Petrolera Andina S.A., ambas subsidiarias de la Standard Oil),

  • Ministro de Relaciones Exteriores: Ernesto Bosch (Presidente de la compañía industrial y comercial del petróleo, del grupo de la Anglo Persian),

  • Ministro del Interior: Matías Sánchez Sorondo (Presidente de la Franco ArgentinaComercial y financiera; y abogado de la Standard Oil),

  • Ministro de Justicia: Ernesto Padilla (Director de la Germano Argentina de Seguros),

  • Ministro de Agricultura: Horacio Becar Varela (Director de S.A. Argentina de Comodoro Rivadavia, de capitales ingleses; Síndico de Austrea S.A., subsidiaria de Standard Oil; abogado del Nacional City Bank of New Cork, Director de la Destilería de Petróleo El cóndor; Presidente de Firestone; vocal de Sol Compañía petrolera; y abogado de Frigorífico Anglo).

La entrega del patrimonio.

Endeudada sin razones por la última dictadura, sometida a una política de contención de tarifas que la descapitalizó, y víctima de una fuerte campaña mediática de desprestigio, fue privatizada por el menemismo. Para su venta YPF tuvo que ser fragmentada mediante la venta de sus activos no estratégicos que incluyeron tres destilerías, equipos exploratorios, oleoductos, buques y el centro de investigación y desarrollo tecnológico, al mismo tiempo que se reducía drásticamente el número de empleados.
La gestión española se caracterizó por la elevación del precio interno de los combustibles y su exportación a costa del agotamiento de las reservas.
Para ejemplificar, podemos representar el saqueo en algunos números. Si nos basamos en las reservas y la producción de petróleo, mientras las reservas pasaron de 1980 a 2005 de 391.696 a 346.633 miles de m3, la producción creció de 28.586 a 38.632 miles de m3. Por otro lado, YPF es la empresa que entre 1987 y 1997 más puestos de trabajo fue perdiendo: 29.170 puestos, es decir un 84%.

Soberanía es recuperar lo que nos robaron.

Tal como lo plantea Scalabrini Ortiz “Para unir, es preciso comprender, y para comprender hay que conocer”. Hoy tenemos la oportunidad de seguir transformando la historia. Cristina Fernández, en cadena nacional, presentó un proyecto de ley donde se le da a nuestros recursos petrolíferos el lugar que siempre debió tener: el de ser un recurso de interés público.
El proyecto de gobierno mixto (Estado nacional- provincias) nos permite recuperar lo nuestro desde una matriz nacional, popular y federal. Además, el proyecto contiene el paso de expropiación si no se cumplen las pautas, y la condición de que si un gobierno posterior quiere nuevamente regalar nuestro patrimonio solo lo podrá hacer con la complicidad de las 2/3 partes del congreso.
Tal como lo dijo Cristina “se acabó la avivada en la Argentina”. Scalabrini Ortiz dice “El que no lucha, se estanca, como el agua; y el que se estanca se pudre”.

martes, 27 de marzo de 2012

Liberación o dependencia*


Por Mariano Osuna.
Para honor de nuestro emblema,
para orgullo nacional,
¡brille oh Patria!, en tu diadema
la Argentina perla austral.
(Carlos obligado)

Estos 200 años de revolución inconclusa refleja nuestros sueños de liberación frente a la dependencia, teniendo como columna vertebral las banderas de Justicia Social, Soberanía e Independencia. Repensar la historia en matriz dialéctica liberación-dependencia desde una visión historiográfica donde se le reconozca a la política su lugar central, nos permitirá deconstruir aquella visión oficial mitrista y liberal que hemos aprendido en nuestras aulas. El historiador Norberto Galasso afirma que la Historia es la Política pasada, y la Política es la historia presente.
Estos 200 años la disputa liberación o dependencia se ha materializado entre rivadianos y morenistas, unitarios y federales, conservadores y Irigoyenistas, antiperonistas y peronistas, neoliberales y proyecto nacional, popular y latinoamericano. Los primeros con una visión ligada a las potencias imperialistas y entreguistas, y los segundos con una postura nacional, transformadora, popular, plural y revolucionaria.
Cuando a través de las urnas no han podido destrozar los procesos populares y las conquistas logradas por el pueblo, lo han hecho con la sangre de nuestra patria.
Luego del plan sistemático de represión y destrucción económica, política, social, cultural y simbólica, nos impusieron un sistema económico-social que nos desemboque en pobreza y endeudamiento. A 36 años de la última dictadura cívico-militar, la más sangrienta, siniestra y masiva, nuestro mayor desafío es reconstruir la felicidad del pueblo a través de Memoria, Verdad y Justicia.
El 2 de enero de 1833 llegó la fragata de guerra británica HMS Clio, al mando del capitán John James Onslow, quien comunicó al jefe argentino que iba a reafirmar la soberanía británica y retomar posesión de las islas en nombre del rey de Inglaterra. El capitán de la goleta Sarandí, José María Pinedo, no se consideró en condiciones de resistir y optó por embarcar a sus hombres y retornar a Argentina. Al día siguiente desembarcaron las fuerzas británicas, izaron su pabellón y arriaron el que había dejado Pinedo, tomando posesión de las Malvinas. Si de fechas hablamos no podemos olvidar los años 1806, 1807 y 1845.
Este 2 de abril se cumplen 30 años de la declaración de guerra de nuestros genocidas a los ingleses por Malvinas. Quienes comandaban la destrucción literal y simbólica de nuestra patria declararon la guerra con el objetivo de encontrar en la efervescencia pública un factor de poder para continuar con el “Proceso de Reorganización Nacional”. Este hecho ocurrido en aquél otoño de 1982 no puede ser visto como un acontecimiento aislado, sino en plena conexión con el contexto socio-histórico que vivía nuestra región.
El saldo conmocionante, negativo, cruel y siniestro aún hoy encuentra secuelas y consecuencias en los sobrevivientes, en las familias, en nuestra nación, en nuestros jóvenes; pero no obstante, de sus ruinas las banderas y las consignas acalladas, perseguidas, secuestradas, y asesinadas se fortalecen a través de Memoria, Verdad y Justicia.
Hoy a 30 años de aquél hecho, debemos seguir profundizando las luchas por justicia y reconocimiento de pleno derechos para nuestros ex combatientes, para sus familias, para nuestra patria tan vapuleada. Pero también es el momento de celebrar las conquistas logradas en materia de derechos humanos y unificar las exigencias de plena soberanía para nuestras Islas Malvinas.
Las razones económicas, geopolíticas y de política interna de las invasiones inglesas nos encuentran hoy en la disyuntiva de proseguir construyendo la verdadera liberación que nos permita completar aquella revolución inconclusa comenzada en 1810.
Necesitamos a través de las políticas de Estado en relación a la exigencia de soberanía de nuestras islas, pero también construyendo una agenda militante donde alcemos la voz de nuestro pueblo, derrocar la dependencia colonialista que nos ha castigado históricamente.

Este segundo centenario es el que estamos construyendo, con el sueño de una patria liberada con inclusión social, justicia social, soberanía e independencia, y con la utopía posible de una patria grande latinoamericana.
Como dice Paulo Freire No es en la resignación en la que nos afirmamos, sino en la rebeldía frente a las injusticias.”

*Este escrito fue subido con escritos de un grupo de blogueros de todo el pais. les dejo el link http://malvinas30aniversario.blogspot.com.ar

domingo, 25 de marzo de 2012

Las mujeres, su situación social en Argentina y el Proyecto Nacional y Popular.


Por Lucy Grimalt. Feminista. Integrante de: Multisectorial Todas Con Cristina; La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito; Asoc. Civil Red de Alerta contra el Abuso Sexual Infantil y la Trata de Personas. Fundadora del Foro por los Derechos de la Mujeres. Ex Dip. Provincial Entre Ríos.

Para el movimiento de mujeres en Argentina, con la recuperación de la Democracia en el año 1983 comienza a haber condiciones objetivas para plantear la situación social y política de las mujeres con respeto al modelo familiar, social, económico y político imperante, en un occidente patriarcal.

Antes, durante todo el siglo XX se habían sucedido diferentes luchas reinvidicativas encabezadas por mujeres que rompían el molde de lo establecido, y por ese motivo fueron fuertemente sancionadas socialmente. En 1916, con la aplicación de la Ley Sáenz Peña, que deja a fuera a las mujeres del voto universal, el feminismo entiende el punto de inflexión y se intensificaron las acciones públicas: Alicia Moreau de Justo lidera desde 1918 la Unión Feminista Internacional y Carolina Muzzilli fue la primera mujer socialista que participa en los sindicatos. Julieta Lanteri se presentó a votar a cuanta elección pudo y con este gesto marcó la presencia femenina en las mesas electorales para denunciar la falta de derechos. Carmela Horne de Burmeister fundó en 1932 la Asociación Argentina del Sufragio y en esa misma década llegó a tener 80 mil afiliadas. En 1934, ya se podía votar en el ámbito municipal y provincial, Ema Acosta, del Partido Demócrata de la provincia de San Juan, es la primera legisladora argentina y de América Latina (1)

Esta lucha alcanza su punto máximo, en el momento que en el país gobierna el peronismo -1946/1955-, expresión política de los intereses de las mayorías populares. Es en la figura de Eva Peron que se resume esa intensa lucha por los derechos políticos de las mujeres, en su mensaje radial de 1947 convocando a las mujeres a luchar por los derechos cívicos, y el 23 de septiembre del mismo año con la promulgación de la famosa Ley 13.010 que obliga a las personas de sexo femenino a votar y les da derecho a que sean votadas.

La resistencia de las mujeres a la última dictadura militar 1976-1983, revela con toda su luz y ejemplo para la humanidad y la posterioridad, de lo que son capaces las mujeres organizadas en búsqueda de la verdad y la justicia. La lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, es un antes y un después para la sociedad toda. Es la demostración de la fuerza de la convicción de un colectivo humano, que lucha por todos los derechos humanos de la sociedad en su conjunto.

A partir del año 1983, el movimiento social de mujeres se dá una organización espontánea, sin grandes liderazgo, pero que transversaliza todos los sectores sociales, políticos y económicos. Los cuestionamientos y reclamos por las discriminaciones y falta de oportunidades que sufrían las mujeres, deja de ser solo una expresión de mujeres académicas o profesionales de la clase media. Las mujeres pobres, comienzan a liderar agrupamientos que plantean la desigualdad para acceder a los anticonceptivos y la violencia domestica. En 1985, con el 1º Encuentro Nacional de Mujeres, se inicia un largo camino de lucha y visibilizacion del rol desigual e injusto impuesto a las mujeres, las discriminaciones y violencias sufridas, la negación de derechos humanos básicos. La década maldita de 1990, fue de fortalecimiento del movimiento de mujeres en su lucha, algunos sectores sindicales y políticos reconocen la problemática específica. Pero, las políticas neoliberales que aplicó el menemismo apoyado por la derecha argentina, siendo la jerarquía de la iglesia católica una de las corporaciones más beneficiada; impacto trágicamente entre los mas vulnerables, los que tenían menos derechos, entre esos sectores, LAS MUJERES. La vida de las mujeres se hizo mas sufriente, mas dura por la falta de trabajo que alteró gravemente las relaciones interpersonales al interior de las familias, la educación que antes igualaba oportunidades con los varones ahora decaía en calidad, el problema habitacional se agravó resultando los hogares, refugios sobrepoblados de las nuevas familias que conformaban los hijos que no tenían donde vivir; no había políticas de salud reproductiva para las mas pobres; el embarazo adolescente comenzó a visualizarse como una consecuencia de la falta de proyectos de vida de las y los jóvenes sin oportunidades educativas ni laborales; las violencias en las relaciones de genero se impone en la agenda publica pero el estado no da ninguna respuesta; los crímenes como el de Maria Soledad en Catamarca o los de gatillo fácil encuentra en las movilizaciones encabezadas por mujeres otra forma de denuncia y resistencia –“las marchas de silencio”-.

Es partir del año 2003 cuando comienza a gobernar el Kirchnerismo desde la perspectiva de los derechos humanos, que la situación de las mujeres opera un fuerte cambio estructural. La gestión del Ministro de Salud de la Nación Dr. Gines González García en el gobierno del Pte. Néstor Kirchner es un antes y un después en materia de derechos sexuales y reproductivos en Argentina. La ley existía desde el año 2002, producto de la constante y persistente lucha de las mujeres que logro que el Congreso de la Nación reconociera los derechos en materia de salud reproductiva, pero era necesario la decisión política de que ese derecho efectivamente se cumpliera y llegara a todas las personas que viven en Argentina; a través de diversas medidas como la creación del programa nacional de salud sexual y procreación responsable, de la asistencia de nación distribuyendo anticonceptivos de manera gratuita a todas las provincia. De esta manera se hizo efectivo un derecho, que marcó un cambio cultural en la sociedad argentina inigualable, que siguió en ese sentido con la ley y todas las disposiciones sanitarias para la contracepción quirúrgica – Ligadura de trompas y vasectomía – siempre garantizando la gratuidad en los hospitales públicos del país.

La brecha laboral con los varones, se empezó a reducir en término de oportunidades laborales en trabajos mejor remunerados y por fuera de los tradicionales del sector de servicio. En el gabinete nacional se dieron designaciones que significaron una reivindicación al reclamo feminista de igualdad de oportunidades en todas las actividades, en el Ministerio de Economía con Felisa Micelli o en Defensa con Nilda Garré, fueron también una muestra del cambio de época. Hoy, la deuda sigue siendo la paridad de genero en el gabinete nacional.

Si bien ya existía la ley, solo un gobierno convencido del respeto a los derechos humanos instrumentaría el dispositivo necesario para que las trabajadoras domesticas, comenzaran a estar registradas y cubiertas por la seguridad social. Este sector laboral explotado y humillado a lo largo de la historia con la discriminación de género y clase más notable eran “las chinitas”. De 50.000 empleadas domestica se pasó a 350.000 registros en menos de cuatro años.

Las políticas de inclusión social, impactaron favorablemente en los sectores más desprotegidos, y LAS MUJERES, fueron las que experimentaron un cambio positivo en sus vidas. La existencia de trabajo contribuyó claramente a disminuir la carga familiar que significó en su punto más álgido durante la crisis del 2001 ser las grandes sostenedoras de la vida cotidiana como jefas de hogar o no para las estadísticas de entonces.

La batalla cultural por incorporar a la lectura de la realidad también la perspectiva de género, fue en este período clave. La ley de educación sexual integral del año 2006 y los esfuerzos de gobierno nacional para consensuar su implementación con las provincias, en su mayoría con un fuerte acerbo conservador por parte de casi toda su dirigencia política, empresarial, económica y religiosa; ha sido y es fundamental para establecer bases de dignidad para las mujeres a partir de remover prejuicios que establecen situaciones de privilegios en su detrimento.

En el Gobierno de Cristina Fernández, los objetivos de la lucha del feminismo se instalan definitivamente a partir de políticas de promoción de derechos y reconocimiento de que el tema de las violencias hacia las mujeres, no es solamente en el ámbito privado, sino que ocurre también en el ámbito publico. Se legisla y se instrumenta políticas para sancionar y prevenir las violencias en el ámbito doméstico, laboral, institucional, en salud, en los medios de comunicación. La trata de persona, y todo el negocio prostibulario y mafioso denunciado por décadas es hoy una urgente preocupación del estado y se está organizando todo un andamiaje de contención y asistencia nacional que realmente garantice protección a las victimas y perseguir este delito asociado a las drogas y connivencia con el poder de turno.

En este período se puede observar que tanto la Asignación Universal por Hijo, como el apoyo financiero a la educación asegurando medios técnicos e infraestructura a lo largo y ancho del país, las medidas para religar la vida familiar y comunitaria con la construcción de espacio barriales denominados Salones de Usos Múltiples y los CIC, entre muchas medidas han beneficiado a las mujeres en término de autonomía.

Pero sin duda la ley de matrimonio igualitario impulsado desde las organizaciones del Movimiento LTGyB, refleja mejor que nada la atención de un gobierno con los reclamos genuinos y justos. Esa perfecta articulación entre pueblo y gobierno popular es la que garantiza cambios en una estructura injusta y reaccionaria.

Pero las mujeres siguen siendo discriminadas, no es lo mismo la apropiación de derechos de la mujer blanca, de clase media y con estudios universitarios completos viviendo en las grandes capitales, que la mujer criolla de clase media baja o pobre, sin estudios secundarios completos viviendo en regiones económicamente desfavorecidas. Los ya 26 Encuentros Nacionales de Mujeres nos muestran esa realidad, remover y lograr la equidad familiar, social, política y económica no se consigue en 8 años. Este gobierno nacional y popular, y los partidos políticos y agrupaciones internas que lo componen siguen atravesados por el machismo que emana del patriarcado. Muchas reacciones y violaciones a los derechos de las mujeres parte de allí, cuando un Ministro de Salud de provincia ante una violación a una niña de once años exclama “la naturaleza es sabia”, u otro ministro en otra provincia ante una situación similar opina que “las mujeres se embarazan para cobrar la asignación”, muestra la necesidad del debate profundo y sincero acerca que el cambio hacia una sociedad democrática con inclusión social necesariamente debe incorporar a las mujeres con su problemática.

Talvez, el fuerte reclamo por el DERECHO A DECIDIR SOBRE EL PROPIO CUERPO, sea la expresión más dura y difícil de un derecho que hay que garantizar, para que no haya ninguna mujer muerta más por abortos clandestinos. Ese debate, enfrenta al mismo proyecto nacional y popular con sus propias contradicciones. Pero lo más importante es que este gobierno brinda las condiciones objetivas para el debate democrático y profundo en la sociedad y en el congreso.

Si Néstor Kirchner no hubiera garantizado una Corte Suprema democrática, digna y justa, hoy no tendríamos un fallo ejemplar referidos a los abortos no punibles, que dejan fuera de la legalidad a los conservadores y a las corporaciones.

Por eso, las mujeres experimentamos hoy una mejoría en nuestras vidas como nunca, no solo que hay en Argentina menos, pero muchas menos mujeres pobres, también las mujeres estamos mas reconocidas al garantizarnos derechos humanos básicos como el anticonceptivo de emergencia, o que la propia Presidenta de la Nación señale que las mujeres sufrimos violencias solo por el hecho de ser mujeres.

Entonces, hoy las y los que somos militantes de este proyecto nacional y popular y que también actuamos en el movimiento social de mujeres tenemos el deber de profundizar la construcción de políticas de genero, y en particular de seguir bregando por una ley que legalice la interrupción voluntaria del embarazo en Argentina.

Ese día cuando se concrete, habremos logrado más libertad, más autonomía, mas justicia, más derechos. Y seguramente, parafraseando a la juventud de los años 70, si Evita viviera lucharía por el aborto legal, seguro y gratuito.

(1) Suplemento “LAS 12” 11 de junio 2004 – Diario Página 12

jueves, 15 de marzo de 2012

Entrevista a Viviana Poggio: "Hace algunos años volví a aparecer de nuevo."

 Por Mariano Osuna.
 
¿Cómo se vive la política en tu familia durante tu crecimiento? ¿Y cómo se compone la estructura familiar? 
Tengo dos instancias de recuerdos (los que viví y los que me contaron), porque en realidad hay un hito que es la separación de mis viejos (Horacio Poggio y Raquel Camilión).
Soy nacida en una cuna sumamente política, donde mi viejo,trabajaba en Renault, militaba día a día y era un dirigente dentro de la fabrica. No lo tengo como recuerdo presente, sino es el relato porque no tengo mi propia memoria en esa época. Me contaron que mis viejos se fueron a córdoba por lo que significaba como foco político de la época. Hay una figura muy fuerte en ese momento que es mi tío, el hermano de mi mama, un cuadro político según me contaron muy interesante que es el chacho Camilion. Ellos eran muy amigos y militaron juntos en el Malena
Mi mama era el nexo entre esos dos cuadros, atraídos por lo que significaba córdoba políticamente en esa época. Estamos hablando del año 62. Con la separación de mis viejos en el 67 se distancian mi papá y mi tío.. La separación diferencia la manera en que mis viejos siguen vinculados a la política, mientras mi madre fue dejando de a poco la militancia priorizando su familia, mi viejo sigue con una militancia activa. Mi tío Chacho también continúa activamente con la militancia, aunque con otra mirada, distinta a la de mi papá
Mi vieja arma pareja con Roberto, con quien construí el rol de padre-hija. Es con ellos con quienes construyo la cotidianeidad familiar,  tienen una hija (Verónica) y su vida política pasa a ser pasiva. Mientras, mi viejo arma su nueva familia con Angélica teniendo tres hijos (Carolina, Sebastián y Eleonora), y sigue siendo activo en la militancia política. Yo pasaba los fines de semana en su casa y siempre había reuniones, había una actividad política permanente.
Respecto a mi tío, tuvo varias entradas a la cárcel como preso político, para mi era hasta “normal” saber que el tío Chacho estaba preso. Cuando lo soltaban hacíamos una fiesta y brindábamos.
 A él lo mataron en el 77. Nunca pudimos enterrar su cuerpo pero tenemos la confirmación de su asesinato.
Yo tenía con la pareja Horacio-Angélica un vínculo cariñoso, pero no era mi cotidianeidad. Tal vez por eso, en la desaparición de mi viejo, mi vida se ve atravesada por ese hecho pero continua casi “normalmente”. Roberto y mi mama se esmeraron para lograr  que mi vida transite como si no hubiera pasado nada, Aunque mi mamá tenía muchos síntomas físicos, ataques de asma y depresiones.
 
¿Y cómo sigue la relación con tu padre Horacio Poggio?
Tuve diversas emociones respecto a mi papa. Mucho tiempo estuve enojada con él porque sentí que había priorizado una elección de vida que no tenía que ver con sus hijos. Yo pensaba que si nosotros hubiésemos sido prioridad en su vida hubiera dejado la militancia. Luego tuve una instancia tratando de entender de donde venía la cuestión, pero sin lograr entender como la militancia había atravesado su vida. Luego de a poco pude dar un giro y entender el momento histórico, su trascendencia personal respecto a la política, y ahí fui tomando otra postura respecto a su elección de vida. De a poco me fui reconciliando con la política, porque antes pensaba que culpa de ella mi viejo no estaba. Puse mi enojo en la política de manera errada. Hoy puedo entender que mi duelo tuvo y tiene diferentes etapas.
 
¿En que contexto se da la detención de tu viejo y como vivís esos momentos?
Él trabajaba como administrativo del sindicato de prensa en Córdoba. En julio del 76 fui a pasar unos días a su casa momento en el que ya había nacido Carolina, que tenía 7 años, Sebastián que tenía 3 años y faltaba un mes para que naciera Eleonora. Mi viejo el 23 de julio se fue a trabajar y nosotros quedamos en su casa. A la noche, cuando ya terminó el día, nos fuimos a dormir, y cerca de las 4.30 Angélica me despierta para decirme que mi papa no había vuelto y que ella se iba a buscarlo. Yo me quedé a cargo de los chicos. Angélica no volvió.
Cerca de las 10 de la mañana llega un amigo de mi papa (al que había visto en algunas reuniones) a buscarme. Él me dijo que iba a llevar a mi casa (de mi mamá) porque mi papá estaba preso. Me llevo desde la casa de mi papa hasta mi casa en silencio absoluto. En esa situación de total silencio me baja en mi casa y se va. Entonces entro, y mi mama y Roberto me preguntan porque vine tan temprano, y entre lágrimas les dije que mi papa estaba preso. Recuerdo haber ingresado al baño y mientras lloraba me secaba para que nadie se diera cuenta. Del tema no se hablo más.
Yo tenía en el imaginario que una persona que estaba presa se encontraba entre rejas, que en algún momento lo dejaban salir y festejábamos como pasaba con el tío Chacho. Entonces que mi viejo estuviera preso era para mí una cuestión de transición. Mi recuerdo respecto a mi vieja y Roberto es de mutismo, silencio absoluto.
A Angélica desde ese día que salió a buscar a mi viejo no la vi más. Cuando no lo encontró a mi viejo automáticamente no volvió a su casa. Preservó el embarazo y a sus hijos. A esa casa mucho tiempo después pude volver. Me enteré diez años después que mi viejo no estaba preso, que no iba  a salir, ni íbamos a festejar…
Todo ese mutismo, significó que yo entendiera con mis 11 años que el instrumento era el silencio, es decir que de eso no se hablaba.
A mis tres hermanos tampoco los volví a ver. Nos encontramos en Concepción del Uruguay tres años después, después se fueron a México. Angélica estaba allá.  Después de que se fueron, en el año 79 nos hemos visto tres veces con carolina, dos con Sebastián y una sola vez con Eleonora. Las chicas viven en Suecia y Sebastián en México. A Angélica la volví a ver en 2008, la única vez que vino a Argentina desde que se exilió en el 77.
 
¿Internamente como conviviste con la idea de no saber que pasaba con tu viejo?
Para el afuera me inventé que estaba en México, y en mi intimidad seguí con el mecanismo del silencio. Hoy mis amigas de córdoba me confiesan que por años no supieron que mi viejo estaba desaparecido.
Fui alumna ejemplar, trataba de no dar trabajo y que mi vida funcione de manera anónima, pasar desapercibida. De esa manera canalicé el dolor, fue como un canal de supervivencia.
Tuve una adolescencia atípica Y retraída, usando el silencio como mecanismo para resguardarme. Era una adolescente alejada del movimiento frívolo. No tenía militancia, análisis político, no tenia demasiada vida social. Esto fue una secuela de vivir un momento traumático en silencio. No encajaba en ningún grupo.
 
¿Qué efecto hizo en vos la relación binomio presencia-ausencia y la política?
No había pensado el binomio ausencia-presencia, pero indudablemente tenía que ver con el perder y encontrar, volver a perder y volver a encontrar. A mi viejo creía verlo en la calle siempre y lo buscaba en el diario, en la tele. Estaba segura que mi viejo estaba preso, que estaba vivo. No lo podía ver muerto, en mi recuerdo tenía 35 años, estaba sano, joven, entero. Esto se sustentaba en que estaba acostumbrada a ver a mi tío que entraba y salía de la cárcel, esa es la imagen que tenia. Esperaba que mi viejo también salga.
No me permití llorar por años, me coloqué como una coraza. Lo que nunca pude laburar es la idea de una perdida absoluta. Yo creo que realmente hacer el proceso de asimilar la desaparición  me llevó casi treinta años. No hice nunca un duelo completo, sino relativo. No era un duelo, sino un proceso de búsqueda
Con la política tenía una negación, pensaba que era la culpable de todo lo que le había pasado a mi viejo, y a los amigos de mi viejo, que también participaban en política.
La política, las marchas, las rondas de los jueves y la militancia de hijos me inmovilizaban, no tenia indiferencia ni rechazo pero no me animaba a acercarme.
 
¿Cómo se construye la relación con Luis (Garay, su marido) y cuanto tuvo que ver él en tu acercamiento a la política?
Yo Vivía en Córdoba, pero viajaba mucho a Entre Ríos, porque tenía mis abuelos Camilión en María Grande. Era un lugar tranquilo, seguro, anónimo para esa época, mientras que Córdoba era la permanente sensación de peligro, salías y no se sabía si volvías. Fue como normal para mí esta cuestión de desapego, se ve que había toda una cuestión de presencia-ausencia que atravesaba mi vida en todos los sentidos. En ese ir y venir lo conozco a Luis como amigo de mi prima. Empieza como un juego, una relación entre una nena de 14 años y un chico de 16. Él en María Grande y yo en Córdoba. Así nos empezábamos a ver. Él en un acto de valentía a veces iba hasta Córdoba a visitarme; digo valentía porque no tenia donde quedarse, no podía quedarse en mi casa. Tiene anécdotas graciosas de haber dormido en velatorios, en terminales, en pensiones de conocidos de sus amigos. Iba con un papelito firmado por su padre que decía que autorizaba que su hijo viaje a Córdoba. Para los milicos ese papelito no significaba nada, nosotros no teníamos la dimensión de lo que estaba pasando. Nuestra relación fue un crecer juntos en la distancia. Nos veíamos cuando se podía y como se podía. Fue algo lindo construido informalmente, con mucho compañerismo. En esa época no había celular, ni Facebook, ni nada. Teníamos una cabina telefónica que a veces se pinchaba y con una misma ficha hablábamos media hora.
La relación a distancia con Luis duró casi diez años. De a poco nuestra relación se fue puliendo, empecé a estudiar odontología. Luis transitaba su facultad. Él empieza a definirse políticamente. Yo avalaba lo que él hacia, me parecía valioso, pero yo no me animaba. Después de tanto tiempo de alejar la política de mi vida, Luis era lo más cercano a la política en mi vida.
En el medio tuvimos cortes de nunca mas volver a vernos, pero cuando nos encontrábamos nos olvidábamos de que habíamos cortado. Eran normales teniendo en cuenta la distancia y los caminos diferentes. En el año 87 ambos terminamos la facultad. Cuando él se recibe vine a acompañarlo y le dije que se terminaba todo. Hasta diciembre no nos hablamos, y cuando fui a rendir mi última materia, mi amiga lo llama y le cuenta. Él se va a Córdoba y me visita cuando rindo la última materia y nos olvidamos que no estábamos más juntos. Ahí decidimos, cada uno con su titulo, que teníamos que definir que hacíamos. Lo que definiéramos lo haríamos juntos. A los dos nos sale trabajo en María Grande, yo vivo con mi abuela y él con sus padres. Por primera vez tuvimos la experiencia en diez años  de vivir en la misma ciudad. Nos animamos a arrancar un proyecto de vida juntos. En enero del  89 nos casamos y nos fuimos a vivir juntos.
 
¿En que momento dejas de ver a la política como culpable?
Fue un proceso tranquilo, hace muy poco tiempo. Creo que el hecho político que me marcó y me hizo girar mi discurso respecto a la política fue cuando Néstor descolgó los cuadros. Ahí empecé a creer con la política y me reconcilie con ella.
 
¿Cómo empiezan a averiguar sobre las causas por delitos de lesa humanidad?
Luis comienza a averiguar y hace suya la causa. De a poco empiezo a tomar conciencia que era algo mucho más grande de lo que suponía. En esto tuvo que ver Luis, que comienza a participar de las marchas y tomar esta causa como la propia. Yo aun tenía vergüenza, porque creía que algo mi viejo había hecho algo malo. Recién en 1999 doy un giro respecto a mi visión de la política, respecto a mi viejo, respecto a mi vida en general. Nunca pude asumir que a mi viejo no lo voy a ver nunca más en mi vida. Aun no pude hacer el duelo. En lo objetivo sé que no esta vivo, pero en lo subjetivo no lo acepto. Todavía hoy veo gente en la calle de su edad y pienso como seria él.
 
¿Cuándo decidiste ir por primera vez a la marcha?
En 2004. Tenía ya mis hijos chicos. Hasta ese momento Luis los llevaba a las marchas, pero yo no iba.
Aunque la imagen de Néstor descolgando los cuadros fue el hecho político que me marcó, el acontecimiento que me hizo colocarme en una postura determinante fue el conflicto agropecuario del 2008. En cierta manera me habilitó a posicionarme en un lugar claramente cómodo. Yo sentía que ahí tenia que estar, no importaba con quien me tenía que pelear. Fue la primera vez que sentí eso en una situación política.
 
¿Que efecto tuvo ver a tus hijos militando o yendo a las marchas con Luis?
Lo que me atravesó la vida fueron esas dos presencias. La maternidad me conectó desde otro lugar. El solo hecho de tenerlos me posicionó desde otra óptica, ya como madre y no como hija.
Cuando en el 94 nace Felipe (hijo) comenzamos a construir nuestra familia, en el 96 nace Vicente,  tuve que seguir formando una historia, un álbum de fotos familiar, con tres abuelos.
Al principio  les decía a mis hijos que el abuelo era Roberto, pero  Vicente (hijo) hace a los 4 años  un planteo familiar que se transforma en una gran crisis: Fuimos a Concepción del Uruguay a visitar a los abuelos Poggio, Vicente empezó a preguntar respecto a que si esos no eran los padres de Roberto entonces que estaba pasando. Le dijimos que el abuelo Horacio estaba muerto, que lo habían matado los militares (creo esa fue la primera vez que lo pude decir). Mi hijo vino llorando y preguntando por su abuelo Horacio en todo el viaje desde Concepción hasta Paraná. Preguntaba donde estaba, quien lo había asesinado, que había hecho yo para que eso no pase. Ahí me di cuenta que tenia que darles una respuesta a mis hijos que no me animaba, que no podía.
En el caso de Felipe, él tenia claro quien era quien, te armaba el árbol genealógico, era más racional, pero no preguntaba. A Vicente no le importaba entender demasiado, el tenia un profundo dolor, era más pasional.
Cuando Luis fue candidato a senador, fue como volver a ver la historia repetirse, era lo mismo que viví en otro momento: El padre priorizando su elección de vida en la militancia y descuidando sus hijos. Fue una crisis importante, decidí empezar terapia porque me di cuenta que tenia que resolver este tema.
Yo siento que durante mucho tiempo desaparecí. Así como en la dictadura desaparecieron tantos, yo también desaparecí de alguna manera. Me construí otra historia, una vida, tome el silencio como mecanismo para sobrevivir. Solo hace algunos años volví a aparecer de nuevo.
 
¿Cómo llega H.I.J.O.S. a tu vida?
Con la terapia comencé a hacer una ruptura de cascaras. Al principio no era mi interés ingresar  a H.I.J.O.S porque sentía que generacionalmente no calzaba.  En el 2003 una amiga me invita a viajar a Córdoba para buscar un relato que tenga que ver con la historia de mi papá que no sea el de mi mamá. Dije que si y nos fuimos a Córdoba. Fuimos al sindicato de prensa y ella con una impronta de periodista empieza a buscar información. Ahí comienza una especie de reconstrucción y nos dicen que hablemos con una señora llamada Estela que supuestamente estaba con mi papa en el momento de la detención. Fuimos a su lugar de trabajo y cuando abrió la puerta se le llenaron los ojos de lágrimas y me dijo que era igual a mi viejo. Me conto muchas cosas que no sabia de él. Me cuenta que a ella y  a mi viejo los habían mandado a buscar recibos de sueldos a otro lado. Cuando volvieron tenían la percepción que los seguían. Mi viejo subió a llevarle al interventor los recibos que le había pedido. En ese momento entran cuatro tipos, dos la agarraron a ella, y otros dos fueron a buscar a mi viejo. Los que bajaron dijeron que ella no era la compañera que estaban buscando (seguramente estaban buscando a Angélica).
 
¿Cómo recordás a tu viejo?
Tengo muy pocos recuerdos. Algunos cocinando, pintando muebles, coleccionando las etiquetas de los vinos, o que dormía mucho. Nos tirábamos en su cama y le saltábamos arriba y él no se despertaba. Recuerdo un viaje que hicimos juntos a rosario, donde vivía la familia de angélica. Ellos me llevaron, recuerdo que me enseño los colectivos eléctricos, me llevo al monumento de la bandera, y me había subido a sus hombros para que vea los fuegos artificiales. Una vez para un cumpleaños me pregunto que quería que le regale, y yo le dije un disco. Me trajo uno de cuarteto. Una vez me regalo una lapicera con cartucho de tinta. Aun sueño con encontrar su cuerpo, y estoy convencida de que va a aparecer. La idea de encontrarlo a mi viejo fue recordar esas pequeñas cosas que vivimos juntos, porque tuve una época en la que no recordaba nada.
 
¿Qué significo para vos la agilización de los juicios, ver los derechos humanos como política de estado y el momento donde Néstor descolgó los cuadros?
Cuando pasaron esas cosas sentí el aval de que podía conectarme afectivamente con eso. Fue el permiso de poder acercarme a cosas que antes no me había permitido por aquel mismo mecanismo interno de supervivencia que había construido. Yo tuve que romper el personaje que me había construido, incluso con mi profesión,  empezar a sentir que tenía que involucrarme con todo esto. Sin aquel proceso terapéutico que hice nunca hubiese podido dar ese giro. En el caso de Néstor, él no pasó como uno más. Porque apareció en un momento donde yo estaba haciendo ese proceso de cambio, entonces fui acompañando mi proceso personal por primera vez con lo que pasaba en el país. Comencé a sentir que lo que iba pasando me pasaba también. Su muerte fue una de las tantas pérdidas más. En su discurso había encontrado un recuerdo de la esencia de aquello que mi construcción de personaje había dejado oculto, es decir encontraba en él cosas de la militancia de mi viejo y de mi tío. Había cosas que Néstor decía que yo sentía que las había escuchado antes. Ahí me di cuenta que hay cosas que nunca se pueden olvidar. Por eso digo que aparecí, porque cuando empiezo a dejar el personaje y la omisión, y me muestro en esencia, voy encontrando un compartir en el discurso, en la militancia, en la música que se escuchaba. Vuelven los recuerdos….
 
¿Qué significaría para vos profundizar el modelo?
A mi me vuelve el miedo cuando hablo de esto. A mi me parece que la profundización necesariamente trae la reacción, no me es indiferente. Uno nunca sabe cual es la magnitud de la reacción, pero aquella sombra se me presenta cada vez que se habla de profundizar el modelo. No me puedo sacar el miedo, y trato de que mis hijos no perciban eso. Porque sé que ellos lo saben y no les importa, no tienen miedo, y eso me enorgullece pero me da miedo.
 

Noticias de Ayer

 Por Pablo Bassi

A principios de julio de 1973, el entonces presidente de la Cámara de Senadores, Alejandro Díaz Bialet, fue imprevistamente encomendado a las comisiones preliminares de la IV Conferencia  de Países No Alineados en Argelia. En la noche del 13, la Asamblea Legislativa, acompañada de una gran presencia gremial, aceptó las renuncias del presidente Héctor Cámpora y su vicepresidente, Vicente Solano Lima. Ante la ausencia de Bialet, todavía en el exterior, fue designadomandatario el presidente de la Cámara de Diaputados y yerno de José López Rega, Raúl lastiri, que de inmediato convocó a elecciones presidenciales para septiembre.
Montoneros Expresó júbilo por el llamado a las urnas que consagraría a Perón en el sillón de Rivadavia. Pero internamente, la organización se manifestaba preocupada a partir  de los desplazamientos de los ministros, Esteban Righi y Juan Puig, ambos vinculados con la Juventud Peronista.
Decidió pues, impulsar una táctica más en su estrategia política. Frente a la previsión de una progresiva derechización del gobierno, las direcciones plantearon lanzar un diario comercial dirigido a las masas que reuniera a los periodistas más distinguidos del país. Fue así como, el 20 de Noviembre de 1973, salió el primer número de Noticias, sobre todo lo que pasa en el mundo.
En su inicio, el diario trazó una línea editorial peronista amplia, pero que al compás del avance de los sectores conservadores en el gobierno, fue plasmando cada vez con mayor fuerza el discurso de Montoneros. Su objetivo político estaba destinado, principalmente al movimiento obrero, y luego, a la pequeña y mediana burguesía, los jóvenes y los simpatizantes peronistas. Para ello, forjó una identidad muy cercana a sus principales competidores. De crónica adoptó las temáticas de interés popular y un despliegue visual que alcanzaba el 50% de las páginas. De la opinión incluyó la prosa parca, y elementos de interpretación y opinión que quedaban reducidos al editorial, los títulos y bajadas. Un estilo más cercano al gusto de las clases medias.
“Noticias” destacaba las luchas obreras y los sucesos en los barrios  populares. Priorizaba los temas de política nacional (que, en general, ocupaban la mayor parte de la portada),  gremiales, de información general, policiales, universitarias, económicas, culturales, de espectáculos y entretenimientos, en  ese orden. Un espacio importante, también alcanzaban las novedades deportivas.
Pese a los diversos instrumentos gráficos empleados, nunca fue el más vendido en los barrios donde habitaban las clases populares. A pesar de ello, logró una tirada de hasta 150 mil ejemplares en el centro y norte de la ciudad. Un promedio de ventas de cien mil unidades. Un poder de influencia en 400 mil personas, de acuerdo con la costumbre de la época, cuando un ejemplar circulaba diariamente por diversas manos
¿Quiénes conformaron Noticias?
El organigrama de Noticias era un lujo. Lo dirigía MIGUEL BONASSO. Como jefe  de redacción estaba el poeta JUAN GELMAN, a quien se lee anticipó que su puesto era formalmente individual, pero colectivo en su funcionamiento. Otro poeta, FRANCISCO PACO URONDO, fue asignado responsable político, organizativo, y secretario de redacción (luego reemplazado por Norberto Habbeger). Editaba informaciones generales y policiales el ya reconocido RODoLFO WALSH. Conducía la sección de política nacional el joven HORACIO VERBITSKY. Todos a su vez conformaban el consejo editorial. Dentro de la planta existían otros periodistas, algunos cercanos a la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), otros a la Juventud Universitaria Peronista y la JP.
La redacción estaba ubicada en la calle Piedras 735 y fue objeto de innumerables denuncias telefónicas, allanamientos y atentados frustrados. El temor a las represalias fue uno de los argumentos que sostuvierons algunas imprentas para no trabajar con Noticias. A diferencia de otros medios ligados con estructuras políticas, Montoneros creó la empresa administradora Hoy SA, dirigida por Gregorio Levenson, miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Su principal fuente de financiamiento provenía de la organización.
Era usual la firma de algunos dirigentes en notas de opinión. Los más constantes  fueron Mario Firmenich y Roberto Quieto, integrantes del Consejo Superior y la conducción nacional del movimiento.
En enero de 1974, ocho diputados nacionales de la JP renunciaron a sus bancas, en disconformidad con la regresiva reforma penal que el justicialismo impulsaba desde la Cámara. Tres meses después, desde el balcón de Casa Rosada, Perón le recriminó ser estúpida e imberbe a la izquierda peronista que colmaba la mitad de Plaza de Mayo.
En este marco, Montoneros discutía su pase a la clandestinidad, a partir de considerar irreversible la derechización del gobierno que, cada vez más, se recostaba en su ala conservadora. Mientras tanto Noticias agudiza su línea editorial y reflejaba, explícitamente, el enfrentamiento político existente, así como la estrategia militar de su enemigo.
Finalmente, el 27 de agosto el diario fue clausurado. Muerto Perón, la ruptura con el gobierno resultó definitiva. Grupos parapoliciales comenzaron a hostigar a sangre y fuego al movimiento. En declaraciones posteriores, Bonasso entendió el acto de censura como consecuencia de la publicación de un acuerdo comercial ilegal entre el Ejército y la empresa italiana Montedison. Tal podría haber sido, en verdad, el motivo. De lo contrario, hubiesen encontrado otro.
 
Fuente: Caras y Caretas.